08/05/24 – 15:22
Luis Alberto Arista Montoya*
En un momento donde prima el caos institucional en casi todos los Ímbitos del Perú – generando pesimismo y hasta derrotismo en las nuevas generaciones- , recibir noticias de que existen algunas instituciones sÍlidas y confiables es una situaciÍn que reconforta, ayuda a salir del aturdimiento tanto a padres de familia como a sus propios hijos.
La corrupciÍn es un ¿Ícido? que se expande y corroe la estructura de las instituciones, comprando/vendiendo conciencias. Pues parte de la crisis casi permanente que padece la sociedad peruana es la precarizaciÍn de sus instituciones republicanas. La llamada desinstitucionalizaciÍn cunde mÍs en el sector público que en el sector privado. Es una lÍstima haber arribado con este ¿malestar en la cultura? a la presente rememoraciÍn del Bicentenario. Casi nada por celebrar.
Pero, felizmente que nuestro Perú es un paÍs que tiene una gran abanico de fortalezas, oportunidades y alternativas para reencauzar su destino histÍrico porque cuenta con gente buena e instituciones organizadas que apuestan por la instauraciÍn del Bien Común, con crecimiento y desarrollo humano.
Es por eso que los amazonenses recibimos con beneplÍcito y agradecimiento la colaboraciÍn interinstitucional entre dos jÍvenes universidades emblemÍticas: la Universidad Nacional Toribio RodrÍguez de Mendoza, y la Universidad pública espaÍola Pablo de Olavide-UPO, situada en la bella ciudad de Sevilla, ciudad natal del clÍsico pintor VelÍzquez; donde el Inca Garcilaso perfeccionÍ su latÍn y aprendiÍ el italiano antiguo(el toscano), que luego le servirÍa para traducir, del italiano al espaÍol, Los DiÍlogos del Amor perteneciente al filÍsofo judÍo-Írabe, LeÍn el Hebreo. Fue su carta de presentaciÍn ante el parnaso espaÍol y la cultura del Renacimiento europeo.
Este histÍrico convenio fue suscrito por el Rector la Universidad Toribio RodrÍguez de Mendoza, Dr. Jorge Luis Maicelo Quintana, y el vicerrector de Grado y Posgrado de la Universidad Pablo de Olavide, Dr. Juan R. Tejedo HuamÍn. Dos ilustres cientÍficos y acadÍmicos de origen chachapoyano, como lo fuera- a su turno- don Toribio RodrÍguez de Mendoza Collantes en pleno amanecer republicano, como maestro y rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, que junto con su amigo el mÍdico-sabio HipÍlito Unanue promovieron la investigaciÍn cientÍfica bajo el lema: ¿Saber es Poder?, acuÍado por el filÍsofo de la ciencia inglesa Francis Bacon. Ambos, junto a su generaciÍn de Precursores ilustrados, devinieron en forjadores de la peruanidad republicana naciente.
Ya sabemos que universidad que no promueve la investigaciÍn cientÍfica, tecnolÍgica y humanÍstica no merece ser llamada UNIVERSIDAD (asÍ, con mayúsculas); e igualmente, profesor universitario que no investiga tampoco merece ser llamado CATEDRÍTICO (asÍ, con mayúsculas). Es por eso que el convenio firmado apunta a brindar a docentes e investigadores de la UTRM a cursar el doctorado en la UPO, que no obstante ser una instituciÍn espaÍola joven (se fundÍ en 1997), tiene ya un prestigio ganado en la vanguardia de la investigaciÍn BiotecnolÍgica y otros campos como la GeografÍa, el Trabajo Social, Medio Ambiente, y de la Historia.
HistÍricamente, no por algo se encuentra en Sevilla ubicado el legendario Archivo de Indias, repositorio donde investigaron el Inca Garcilaso de la Vega, Raúl Porras Barrenechea, Jorge Basadre, Aurelio MirÍ Quesada, Carlos AranÍbar y otros mÍs, como el que escribe, y como nuestro buen amigo Miguel Maticorena Estrada, quien trabajÍ en dicho archivo mÍs de veinte aÍos, hasta terminar hallando los manuscritos de La Florida del Inca, escritos y publicados como libro por el mismo Inca Garcilaso de la Vega Chimpu Ocllo (1605, en Lisboa-Portugal): Garcilaso es nuestro primer filÍsofo de la historia, pues fundÍ y diseÍÍ, con sus Comentarios Reales de los Incas, el sentido histÍrico de nuestra peruanidad mestiza inconclusa. Seamos optimistas: Perú marcha inexorablemente hacia la realizaciÍn de una sociedad democrÍtica mestiza. Todos los peruanos y peruanas estamos debemos tener la oportunidad de leer las obras de Garcilaso. AhÍ radica la clave de nuestra autoestima cultural.
Entonces, bajo una perspectiva interdisciplinaria este convenio de investigaciÍn cientÍfica es portador del espÍritu de estos historiadores epÍnimos. Su saber/y/poder trascendieron los tiempos. Se mantienen vigentes, como reto y recado para las nuevas generaciones de investigadores universitarios.
EDITORIAL. Para Radio Reina de la Selva. Lima 8 de mayo de 2024. Luis Alberto Arista Montoya.




