Frente a la paralización acatada en el distrito de Nieva, provincia de Condorcanqui, por la deficiente calidad y fiabilidad del servicio eléctrico brindado por la empresa concesionaria Electro Oriente S.A., el Gobierno Regional de Amazonas emitió un pronunciamiento oficial en el que delimita responsabilidades y exhorta soluciones inmediatas.
Responsabilidad directa de la concesionaria
En el documento se precisa que Electro Oriente S.A. es responsable exclusiva de la prestación del servicio eléctrico en la provincia de Condorcanqui, así como en los distritos de Aramango e Imaza (Bagua).
La empresa debe garantizar:
Operación técnica adecuada del sistema.
Mantenimiento oportuno.
Ampliaciones y mejoras de redes.
Servicio continuo, seguro y de calidad.
La paralización surge como respuesta al malestar acumulado por interrupciones constantes y fallas en el suministro.

Gestión ante el Ministerio de Energía y Minas
El Gobierno Regional informó que viene gestionando ante la Dirección General de Electrificación Rural del Ministerio de Energía y Minas proyectos orientados a:
Ampliación de potencia a 15 MVA.
Mejoras en transmisión eléctrica en 60 KV.
Optimización de los alimentadores Muyo–Chiriaco y Chiriaco–Seasme.
Estas acciones buscan soluciones estructurales y sostenibles para mejorar la confiabilidad del sistema eléctrico en la zona.
Reconocimiento de la legitimidad del reclamo
El pronunciamiento reconoce que el acceso a un servicio eléctrico eficiente es un derecho fundamental para el desarrollo económico y social de los pueblos amazónicos.
En ese sentido, expresa solidaridad con las demandas ciudadanas, siempre en el marco del respeto al Estado de Derecho.
Exhortación al Ejecutivo y a la empresa
El Gobierno Regional exhortó a la Presidencia del Consejo de Ministros, al Ministerio de Energía y Minas y a Electro Oriente S.A. a adoptar medidas inmediatas y efectivas para atender la situación crítica.
Asimismo, invocó a la población a mantener manifestaciones pacíficas, respetando el orden interno y la propiedad privada.
Análisis
La crisis eléctrica en Condorcanqui no es un hecho aislado. Se trata de un problema estructural que afecta la salud, la educación, el comercio y la seguridad ciudadana.
Cuando un hospital, una posta médica o una residencia estudiantil dependen de un suministro inestable, la vulnerabilidad se multiplica.
La protesta social es síntoma de un servicio que no está respondiendo a estándares mínimos de calidad.




