PARA LLORAR

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
X
Telegram

Por: M. Serván

Santiago Zavala es un personaje de la obra de Vargas Llosa “Conversación en la Catedral”.  Fue el quien acuñó la famosa frase EN QUÉ MOMENTO SE JODIÓ EL PERÚ.

Vargas Llosa en esta obra – que más tiene de política que de religioso –  dice que el Perú nació mal engendrado y jodido desde la falaz independencia que sólo favoreció a algunos criollos y burgueses que con el tiempo dieron origen a unas cuantas familias aristócratas las futuras dueñas del País.

Para Vargas,  Llosa la guerra con Chile sirvió para conocer la verdadera cara de los políticos y militares peruanos, todos ellos ladrones, cobardes y entreguistas que dejaron a un mapa del Perú carcomido y recortado  por todos lados, como cualquier papel carcomido por las ratas del poder. Durante la guerra se hizo la famosa colecta nacional (nunca se supo el monto recaudado)  incluso hasta niños entregaron sus alcancías para que el traidor Presidente general del ejército Mariano Ignacio Prado se vaya al extranjero dizque a comprar armas y nunca más volvió (como Fujimori que se largó con los millones de las ventas estatales). Pero como los peruanos nos acostumbramos como las cholas serranas del MÁS MI PIGAS…MÁS TI QUIERO UY…el hijo del militar traidor y ladrón M.I.Prado, don Manuel Prado Ugarteche criado en Francia, regresa al Perú, postula en las elecciones y el desgraciado es elegido Presidente dos veces.

Vargas Llosa describe a Manuel Prado como el auténtico pituquillo, limeño, aristócrata e hipócrita político al que le da asco el andinismo y la pobreza del Perú. A tres mujeres les hizo pasar como las primeras damas ganando sueldo del estado…pero el sentimiento cholo nos siguió persiguiendo…

Velasco  sacó a Belaunde con todos sus ministros burgueses y ladrones…todo el Perú apoyó a Velasco. Fue la revolución que tenía como símbolo a Túpac Amaru;  cuando convocan a elecciones nuevamente sale elegido Belaunde y sus ministros burgueses a robar la carroña que dejaron los militares.

Después nos tocó lo peor de la izquierda llamado SENDERO LUMINOSO y ésta hizo lo que hizo matando y volando en pedazos a sus enemigos. Luego nos toca lo peor del aprismo… entra al poder un esbirro, truhan, chamullero, mercenario y loco llamado Alan García que sumió al  país en la peor inflación de la historia del   4,000 por ciento y el país se retrasó 50 años.

Luego entra la dupla de los gánsteres  con Fujimori y  Montesinos; estos trapean el país con el cuento de haber pacificado el país y agarrado a Abimael Guzmán (todo el trabajo de inteligencia lo hizo la policía de investigaciones Fujimori ni sabía) y los peruanos ilusos creyendo que Fujimori va convertir al Perú como Japón,  lo comienzan a endiosar;  terminando corriéndose con las maletas llenas de millones de dólares, renunciando por fax, abandona el Perú y se va a querer ser senador en   Japón, su verdadero país. Regresó enmarrocado como cualquier reo y juzgado por las Cortes Superiores de dos países con observadores internacionales.  Encontrado culpable de los delitos de enriquecimiento ilícito, crímenes de lesa humanidad, esterilizaciones forzadas a campesinas, apropiación ilícita de los bienes del estado y mucho más…. Pero “el más mi pigas…más ti quiero”, revive, nuevamente los de perulandia y otra vez es elegido el  loco de Alan García y esta vez EL LOCO con más experiencia entra a llenarse de millones él y su familia se van a vivir en el lugar más exclusico de Francia,  terminando unos dicen que matándose otros que  largándose.

Pero como el Perú – dice Vargas Llosa – seguirá jodiéndose la  hija del traidor japonés siguió gobernando con sus 73 congresistas comprados con nuestro dinero,  sin sacar una ley a favor siquiera de los pobres, de los niños, de las mujeres y ancianos, todo para ellos para enriquecerse y los grupos de poder. La hija del traidor y asesino Fujimori quiere ser presidente y estamos ad – portas que eso suceda y la historia se repita y este país siga JODIDO rumbo a ser un estado fallido y al descalabro como cualquier país sin rumbo y sin futuro.

Así pues, el 28 de julio de 1,821 expulsamos a los rateros y asesinos españoles y desde esa fecha  – con el cuento de la democracia y las elecciones limpias –  somos obligados a elegir nuestros propios choros y asesinos de la patria.

Artículos relacionados: