Med. Ciruj. Francisco Ramos Santillán denuncia falencias en el hospital
En medio de un clima de tensión y fuertes cuestionamientos, profesionales de la salud en la región Amazonas protagonizaron una encendida intervención pública en la que denunciaron el deterioro crítico del sistema sanitario y exigieron acciones urgentes por parte de las autoridades, en la reunión en el auditorio de la sede regional, ante la presencia de autoridades regionales.
Durante la reunión, Francisco Ramos Santillán, uno de los participantes alertó que la crisis ha alcanzado niveles alarmantes, señalando que incluso situaciones básicas, como la atención oportuna de pacientes, se ven comprometidas. En ese contexto, se enfatizó que, pese a una deuda acumulada de 25 millones de soles, nunca antes se había llegado a un escenario tan delicado.
La exposición también puso en evidencia una preocupante realidad estructural: de los 490 establecimientos de salud del primer nivel en la región, únicamente ocho cumplen con estándares mínimos de calidad. Más grave aún, se afirmó que ninguno de los hospitales existentes en Amazonas reúne las condiciones necesarias para garantizar una atención adecuada.
Uno de los puntos más críticos abordados fue la brecha presupuestal. Mientras el hospital regional dispone de aproximadamente 40 millones de soles anuales —con una proyección de incremento a 50 millones—, otros centros como el hospital de Jaén manejan presupuestos superiores a los 115 millones, lo que les permite contar con mayor personal especializado, incluyendo hasta 20 médicos por especialidad.
Asimismo, los profesionales rechazaron declaraciones atribuidas a autoridades regionales respecto a la supuesta falta de compromiso de médicos mayores de 50 años. Aclararon que la normativa vigente no los obliga a realizar guardias, sin que ello implique incumplimiento de su jornada laboral.
En paralelo, se denunciaron graves irregularidades administrativas, como el retraso en el pago de guardias médicas, ausencia de contratos formales y falta de organización en los turnos. Incluso se reveló que algunos médicos habrían atendido pacientes sin contar con vínculo contractual vigente, evidenciando la precariedad del sistema.
Otro aspecto que generó preocupación fue la presunta intención de reducir la categoría del hospital, lo que afectaría aún más su capacidad resolutiva en un contexto de alta demanda, no solo de la población local, sino también de pacientes referidos y asegurados.
Las intervenciones concluyeron con un mensaje contundente: la crisis de salud en Amazonas no admite más dilaciones. Los profesionales exigieron decisiones inmediatas, transparencia en la gestión y un compromiso real para revertir una situación que, según advirtieron, pone en riesgo la vida de la población.




