Un aparatoso incidente registrado en el asentamiento humano Pedro Castro Alva, en la ciudad de Chachapoyas, estuvo a punto de convertirse en una tragedia. Un vehículo de servicio de taxi terminó suspendido sobre una pronunciada pendiente, quedando con la parte delantera prácticamente colgando sobre una vivienda ubicada en la zona baja.
Las imágenes difundidas muestran la unidad en una posición de alto riesgo, sostenida únicamente por una parte del terreno, lo que generó momentos de tensión entre los vecinos del sector, quienes temieron que el vehículo terminara precipitándose sobre la vivienda.
Afortunadamente, el hecho no dejó personas heridas ni daños materiales de consideración. Sin embargo, el incidente ha puesto nuevamente sobre la mesa la preocupación por la seguridad vial en la ciudad, especialmente en estas celebraciones del del Raymillacta, festividad que congrega a miles de personas y que suele incrementar el consumo de bebidas alcohólicas.
Vecinos de la zona señalaron que las autoridades deben investigar las circunstancias en las que ocurrió el hecho y determinar si existió alguna imprudencia por parte del conductor. Asimismo, exhortaron a reforzar las acciones de prevención para evitar que situaciones similares terminen en consecuencias fatales.
En ese contexto, diversos ciudadanos consideran indispensable que la Policía Nacional, a través de la Unidad de Tránsito, intensifique los operativos de control de alcoholemia durante las actividades festivas del Raymillacta. La vigilancia permanente en calles, avenidas y accesos a la ciudad podría contribuir a prevenir accidentes y proteger la integridad de conductores, pasajeros y peatones.
Las fiestas patronales y culturales deben ser motivo de celebración y no de luto. Por ello, la responsabilidad de quienes conducen vehículos y el trabajo preventivo de las autoridades serán fundamentales para garantizar jornadas seguras durante uno de los eventos más importantes del calendario cultural amazonense.




