Chachapoyas: Municipalidad evalúa anular licencia de funcionamiento tras advertir que el establecimiento operaría como discoteca pese a estar autorizado únicamente como bar. Vecinos denuncian constantes ruidos, alteración del orden público y noches de insomnio.
El malestar de los vecinos del jirón Unión y zonas aledañas de Chachapoyas continúa creciendo. Cansados de las constantes perturbaciones ocasionadas por música a alto volumen y eventos nocturnos, los residentes exigen a la Municipalidad Provincial de Chachapoyas adoptar medidas inmediatas contra el establecimiento «OASIS», al que responsabilizan de alterar la tranquilidad del vecindario.
La protesta ciudadana cobra mayor fuerza luego de conocerse un Informe Legal de la Oficina General de Asesoría Jurídica, que recomienda iniciar el procedimiento de nulidad de oficio del Certificado ITSE N.° 051-2024 y de la licencia de funcionamiento otorgada al establecimiento, tras detectarse presuntas inconsistencias entre el giro autorizado y la actividad que realmente desarrolla.
De acuerdo con el informe jurídico, durante las acciones de fiscalización se verificó que el establecimiento era promocionado en redes sociales como discoteca y local de eventos, además de contar con pista de baile y equipamiento propio de un centro de entretenimiento nocturno, cuando la licencia fue otorgada para el giro de venta de bebidas alcohólicas – bar.

El Certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE) evidencia que el local fue autorizado con capacidad para 250 personas, bajo el giro de bar, ubicado en el jirón Unión N.° 345, primer y segundo piso, con vigencia hasta diciembre de 2026.
La Oficina General de Asesoría Jurídica concluye que existen elementos suficientes para iniciar el procedimiento de nulidad de la licencia, al considerar que la información presentada para obtener las autorizaciones podría no corresponder con la actividad que actualmente desarrolla el establecimiento. Asimismo, recomienda garantizar el derecho de defensa del administrado antes de adoptar una decisión definitiva.
Mientras tanto, los vecinos sostienen que el problema va más allá de una discrepancia administrativa. Afirman que, desde hace varios meses, soportan ruidos molestos hasta altas horas de la madrugada, alteración del descanso familiar y constantes molestias derivadas de la concentración de personas en el lugar. El señor Carlos Llaja, gerente de Fiscalización Municipal, no da la cara al respecto de las quejas.
Los residentes exhortan a la Municipalidad Provincial de Chachapoyas y a las autoridades competentes a actuar con firmeza para garantizar el cumplimiento de las normas municipales, proteger el derecho al descanso de la población y preservar el orden público en una zona eminentemente residencial.




