La mezcla puede aumentar los efectos adversos, reducir la eficacia del tratamiento y, en determinados casos, provocar reacciones graves
Con el propósito de proteger la salud de la población y promover el uso seguro y responsable de los medicamentos, la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) del Ministerio de Salud recomendó a la ciudadanía evitar el consumo de bebidas alcohólicas durante un tratamiento farmacológico, salvo que un profesional de la salud confirme que no existe riesgo de interacción.

La combinación de alcohol con medicamentos puede modificar sus efectos en el organismo, incrementar el riesgo de reacciones adversas, disminuir la eficacia del tratamiento o potenciar los efectos del alcohol y del medicamento, generando consecuencias que, dependiendo del producto y la persona, pueden producir somnolencia, disminución del estado de alerta, mareos, confusión, pérdida de coordinación, caídas y accidentes, irritación o sangrado gastrointestinal, alteraciones de la presión arterial o ritmo cardíaco y mayor riesgo de daño hepático.
La directora general de la Digemid, Lida Hildebrandt, destacó que conocer las interacciones entre medicamentos y bebidas alcohólicas constituye un aspecto fundamental para garantizar tratamientos seguros y eficaces, pues “el uso adecuado de medicamentos requiere seguir las indicaciones y conocer las interacciones con otros productos o sustancias. El consumo de bebidas alcohólicas durante un tratamiento puede comprometer la seguridad del paciente, por ello, recomendamos no automedicarse, no modificar el tratamiento por cuenta propia y consultar al especialista de salud ante cualquier duda”, señaló.
Entre los medicamentos que requieren especial precaución se encuentran algunos analgésicos y antiinflamatorios, antibióticos, ansiolíticos y medicamentos para el sueño, antidepresivos que actúan sobre el sistema nervioso central, medicamentos para la diabetes, anticoagulantes y otros que afectan la coagulación, así como productos utilizados para tratar enfermedades cardiovasculares y la epilepsia.
Además, las personas con enfermedades crónicas o tratamientos requieren especial cuidado, particularmente aquellas con diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, hepáticas o renales, debido a que el consumo de alcohol puede interferir y aumentar el riesgo de complicaciones. Asimismo, las personas adultas mayores que utilizan simultáneamente varios medicamentos deben evitar consumir bebidas alcohólicas.
El Ministerio de Salud, a través de la Digemid, reafirma su compromiso de proporcionar información científica y confiable que contribuya a que la ciudadanía tome decisiones informadas y responsables sobre el uso de medicamentos. La prevención de las interacciones medicamentosas, la reducción de la automedicación y el fortalecimiento de la cultura de consulta al profesional de la salud forman parte de las acciones de la autoridad sanitaria para promover el uso seguro, eficaz y responsable de los productos farmacéuticos y proteger la salud pública.




