CHACHAPOYAS | AMAZONAS.— A puertas del periodo más crítico del año por lluvias, una propuesta preventiva ha sido reiterada para reducir el riesgo de tragedias en el sector conocido como “El Túnel” – Tingorbamba, en la carretera Pedro Ruiz – Chachapoyas, uno de los tramos más sensibles por su geografía y antecedentes de emergencias.
El planteamiento no se presenta como una alarma improvisada, sino como un llamado sustentado en hechos históricos y en la evidencia de un peligro que se agrava cuando el tránsito vehicular se mantiene activo en condiciones inestables. Según la advertencia, un desprendimiento de rocas mientras circulan vehículos podría provocar consecuencias fatales, con pérdidas humanas irreparables.

ANTECEDENTES QUE NO DEBEN REPETIRSE
Entre los hechos citados, se recuerda que en septiembre de 2008 un deslizamiento bloqueó completamente la vía, dejando incomunicada a Chachapoyas y a varios distritos. En aquel momento, la población se vio forzada a caminar desde Tingorbamba hasta Huancas para poder acceder a la ciudad.
Asimismo, se menciona que el sismo del 28 de noviembre de 2021 (magnitud 7.5) habría generado grietas y fisuras en el macizo rocoso del sector, debilitando una zona que ya había sido intervenida durante obras de construcción y ensanchamiento de la vía. Se advierte además que, desde entonces, las aguas habrían cambiado su cauce natural e infiltrado por fisuras, erosionando la base del talud y aumentando el riesgo de desprendimientos de gran magnitud.

LA ALTERNATIVA: RECUPERAR UNA VÍA COMPLEMENTARIA
Como medida concreta, se propone retomar y fortalecer una vía alterna construida en gestiones anteriores por la Municipalidad Distrital de Huancas. De acuerdo con el planteamiento, esta ruta requeriría aproximadamente 2 kilómetros de intervención para conectarse con la carretera principal en el sector Tingorbamba, lo que permitiría contar con un desvío operativo antes de que ocurra una emergencia mayor.

LLAMADO A LAS AUTORIDADES: PREVENIR ES SALVAR VIDAS
El pronunciamiento exhorta, de manera respetuosa pero firme, a las autoridades del distrito, provincia y región, así como a las instancias nacionales competentes, a asumir responsabilidades compartidas y coordinadas, priorizando medidas preventivas y no reacciones tardías.
El mensaje es directo: la prevención no solo protege infraestructura, protege vidas humanas. En una región donde cada bloqueo vial tiene consecuencias económicas y sociales inmediatas, insistir en una solución preventiva no es exageración: es sentido de responsabilidad pública. Esperar a que ocurra una desgracia —como ya pasó— no puede seguir siendo el patrón.
Ing. Jorge Torrejón




