Alfonso Baella Tuesta y su lucha por la libertad

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02/03/17 – 03:46

Uno de los mejores periodistas polí­ticos peruanos del siglo XX

El Montonero “ Redacción Cultura

El dí­a de ayer el periodismo polí­tico peruano sufrió una gran pérdida: Alfonso Baella Tuesta, conocido por su valerosa labor de defensa de la democracia y la libertad, falleció en Lima, a la edad de noventa años y ví­ctima de una larga y penosa enfermedad. Su importante legado incluye su labor de periodismo polí­tico el diario El Comercio, la fundación y dirección del semanario El Tiempo (1975), diversos programas polí­ticos de televisión, siete libros y su aporte como congresista de la República entre 1996 y 2000. Atento y crí­tico observador de más de medio siglo de la historia polí­tica peruana, fue condecorado en 1984 con la Orden del Congreso de la República por su defensa de la libertad de expresión durante la dictadura.

Abogado formado en la Universidad de San Marcos, Alfonso Baella se graduó con una tesis sobre la Ley de Partidos Polí­ticos. Pero pronto lo ganó el periodismo, y ya en 1949 fundarí­a el semanario El Popular, clausurado por el dictador Odrí­a. Su espí­ritu rebelde y la calidad de sus textos lo llevarí­an hasta el diario El Comercio, donde a partir de 1957 fue jefe de la sección polí­tica. En ese cargo lo encontró el golpe militar de octubre de 1968, que puso en el poder al general Juan Velasco Alvarado. Desde el primer momento Baella fue uno de los más duros crí­ticos de esa dictadura, lo que hizo que Velasco confiscara los diarios de circulación nacional, entre ellos El Comercio, el 27 de julio de 1974. Tras la confiscación Baella fue literalmente perseguido por la dictadura, lo que lo llevó a él y a toda su familia a exiliarse en Venezuela.

Tras la caí­da de Velasco, la dictadura militar continuó bajo el mando del general Francisco Morales Bermúdez, no tan autoritario y menos izquierdista que Velasco. Baella aprovechó la coyuntura polí­tica para regresar al paí­s y fundar y dirigir su propio medio, la revista El Tiempo. Pero ni la experiencia del exilio le hizo perder a Baella la vehemencia en la defensa de la democracia y la libertad. Por eso, el semanario El Tiempo fue clausurado siete veces por el dictador de turno, y Baella eventualmente fue enviado al exilio. Todo ello cambió con el retorno de la democracia en 1980 y la consecuente devolución de los diarios a sus legí­timos dueños. Baella volvió a la jefatura de la sección polí­tica de El Comercio y también se le abrieron las puertas de la televisión. Así­ tuvo a su cargo los recordados programas Frente a frente, Cámara Acción y Los caminos del poder.

Los años ochenta en general fueron los del mayor reconocimiento de la labor periodí­stica de Baella, incluyendo la ya mencionada condecoración por parte del Congreso. Pero fue durante los años setenta que libró sus más duras batallas polí­ticas. Así­ lo atestiguan los libros que escribió y publicó en esos duros años, como El poder invisible, una dura crí­tica al gobierno de Velasco; El miserable, que narra diversos sucesos, como la toma de los diarios; y El secuestro, que cuenta su deportación a Argentina en 1978, acompañado de una serie de lí­deres polí­ticos enemigos de la dictadura. Otros libros suyos son ¿Qué pasa?, Prensa Libre, Libertad de Prensa y ¿Qué fue del Referéndum? Con la muerte de Alfonso Baella Tuesta hemos perdido a uno de los mejores periodistas polí­ticos peruanos del siglo XX.

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