Rudecindo Vega Carreazo
Balcázar, otro congresista prontuariado, es el nuevo títere presidencial del pacto mafioso gubernamental, su listado de denuncias judiciales y fiscales activas es mayor que el de Jerí, el ochentón es peor que el treintón, no debió ser congresista, menos presidente del congreso y jamás presidente del Perú, como no debió ser su antecesor. Tendremos otra marioneta en palacio, dirigido y controlado desde el congreso. Keiko, Cerrón, Acuña y López Aliaga con Somos Perú, Avanza País, Podemos y Acción Popular siguen gobernando desde el congreso, sus disonancias interesadas por la coyuntura electoral, procuran mostrarlos diferentes, sin embargo, votan y gobiernan juntos. El pacto mafioso, más allá de las elecciones, sigue intacto en el gobierno, tiene un nuevo presidente títere: JM Balcázar de Perú Libre. La “derecha”, en sus diversas versiones, juega al harakiri; la izquierda no sabe ni a que juega y, el centro sigue dando vueltas en la periferia sin capitalizar ni saber que es centro.
Nuestra realidad, quizás, quiere darnos un mensaje a los peruanos, no volver equivocarnos en las elecciones de abril. Hoy, tenemos gobernando desde el poder ejecutivo a Perú Libre, una organización criminal que sacó la primera minoría el 2021, cuyo líder sigue prófugo, es candidato presidencial con su mamá a vicepresidenta y, tiene a su hermano en la mesa directiva del congreso. En el congreso, se mantiene Fuerza popular, la organización criminal que ocupó el segundo lugar el 2021 y, en señal de cogobierno, mantiene a un fanático asalariado fujimorista como presidente del congreso. Cerrón festeja el triunfo de su peón; Keiko reniega por la derrota de su candidata. Ambos, mientras pasen las elecciones, desde las sombras, por lo bajo, seguirán cogobernando. El “fujicerronismo” es un cogobierno mafioso de organizaciones criminales, ni izquierda ni derecha, nació en el congreso, es el motor de la destrucción nacional, sigue intacto, continuará cogobernando con sus aliados. No habrá cambios, el supuesto pleito entre Keiko, porky, Acuña, Cerrón y otros es electoral, buscan desmarcarse para confundir al ciudadano y captar sus votos.
Porky y Keiko, los dos primeros en las encuestas, disputan el mismo espacio político de la “derecha bruta y achorada”, su pleito es por capitalizar ese voto. Keiko reprocha a porky haber sacado a su títere Jerí y se “pica” porque no ganó su candidata. Renovación Popular reprocha a Fuerza Popular querer mantener en el gobierno a Jerí y, no votar totalmente por Alva. Discuten por no tener un nuevo títere presidencial suyo, el Perú y los peruanos no son su interés. Ese supuesto pleito muestra que ninguno está preparado para gobernar el país; ambos representan el continuismo que destruirá más al Perú. Continuismo que integra a Acuña con APP y Luna Gálvez con Podemos (cada uno lidera su propia organización criminal), Somos Perú, Acción Popular y sus niños y Avanza País; todos dispuestos a negociar con el mejor postor. La elección de Balcázar los distancia en la campaña electoral pero no en el gobierno. La narrativa del orden y estabilidad quedó desenmascarada, hay ambición, corrupción e irresponsabilidad. Ojalá el elector les pase factura.
El retorno de Perú Libre al gobierno, para los últimos 5 meses del periodo gubernamental, no es una reivindicación del ganador del 2021: Pedro Castillo, el presidente, está preso; Dina Boluarte, su vicepresidenta, fue vacada y; su bancada, muy dividida, terminó aliada con la
DBA y la mafia gubernamental. PL ha pactado un retorno gubernamental, con sus mafiosos aliados, Cerrón lo llama “frente antiderechista”, para favorecer a su prófugo, intentar convertirlo en interlocutor político y facilitar su ingreso a la campaña electoral. Balcázar anunció que conversará con Cerrón, sin importar que es prófugo de la justicia y pisoteando la investidura presidencial. PL procurará utilizar la estructura, personal y logística gubernamental en las elecciones y; culminar sus trapacerías en curso. En la confusión ciudadana, esta organización criminal es vista como izquierda, afectará dichas candidaturas y será utilizado por la derecha rancia para desacreditarlas. Al reproche ciudadano al pacto mafioso, se sumará el reproche a un supuesto gobierno de izquierda liderado por otra banda de corruptos. Balcázar es el prontuariado presidente de un “frente mafioso”, demasiado corrupto, obsesionado por reelegirse y continuar gobernando.
Existen dos anuncios presidenciales de que el continuismo gubernamental mafioso está asegurado: Perú Libre, sucede a APP y Somos Perú en la presidencia del congreso, cogobernara dirigiendo el poder ejecutivo; Fuerza Popular, en representación de ese mismo pacto mafioso, cogobernará desde el congreso. Por otro lado, se ha anunciado que muchos ministros del gabinete Jerí, el gabinete del congreso, seguirán en sus cargos con Balcázar. Existe un tercer anuncio, nada izquierdista ni “caviar”, el ofrecimiento presidencial del premierato a Hernando de Soto. El pregonado marxismo de Perú Libre, sabe a cerronismo puro, no llegó a espada, se quedó en chaira. Sin duda alguna, Jerí fue el continuismo de Dina, Balcázar es el continuismo de Jerí. Balcázar es Dina reconciliada con Cerrón ya aliado con Keiko. La mafia gubernamental tritura todo tipo de versiones presidenciales: provincianos, mujeres, jóvenes y ancianos.
Balcázar es genuina expresión de que el pacto mafioso no deseaba ningún presidente con experiencia, conocimiento y criterio propio. Prefieren serviles para extorsionarlos, que faciliten sus granjerías y les permitan gobernar desde la sombra. Personajes sombríos, sin personalidad. Por ello, es poco probable que tengamos tranquilidad electoral que permita al elector conocer a los candidatos y sus propuestas, el presidente seguirá siendo motivo de distorsión electoral, inestabilidad y provocación política. Tampoco tendremos una transferencia gubernamental ordenada, como no lo hubiéramos tenido con Dina ni Jerí; el nuevo gobierno venidero deberá estar en alerta permanente del bulto, pesado y apestado, que recibe y deja este gobierno saliente.
El fujimorismo, en su pervertida versión, el keikismo, uniendo a los perdedores para derrocar a los ganadores, ha consolidado un gobierno desde el congreso, destruyendo toda institucionalidad republicana. Ese Keikismo, líder del pacto mafioso gubernamental, aliado al “cerronismo” configuró la alianza pervertida que se llamó “fujicerronismo”, designó, soportó y gobernó con Dina, consolidó, con ella, una forma más degradada de gobernar el “fujidinismo”; luego lo remplazó y embarró más con el llamado “fujijerismo”. Ese fujimorismo “degradado” por Keiko continuará la destrucción nacional con el “reseteado” fujicerronismo de Balcázar como presidente y su alianza con el pacto mafioso. Balcázar cumplirá su guión, si, ante el escándalo de su prontuariado, no lo reemplazan, por otro títere, luego de las elecciones. Su guión es garantizar la reelección del pacto mafioso y su continuidad gubernamental, mantener las granjerías, negociados y repartijas gubernamentales desde el congreso.
Balcázar como Dina y Jerí es la cabal representación del gobierno de la podredumbre instalado en nuestra patria.




