11/03/17 – 17:48
Luis Arista Montoya*
Ahora que estamos a inicios de un nuevo aÍo escolar, con la aplicaciÍn de un Nuevo CurrÍculo Nacional- que ha despertado una tensa polÍmica y marchas de protesta debido a la ausencia de una estrategia comunicacional del sector educaciÍn, aunque acaba de mejorar algunos conceptos relacionados con una supuesta ¿ideologÍa de gÍnero?- , propongo, al margen de dicho debate, algunos temas a explicar durante los primeros dÍas de clase en los colegios de secundaria.
Digamos solo de paso, todo CurrÍculo Nacional es un documento ciego, su visiÍn (y misiÍn) depende bÍsicamente de las capacidades, aptitudes y actitudes del maestro de aula, actor olvidado en el debate sobre el constructo cultural llamado ¿gÍnero?; y tambiÍn depende, desde luego, de los propios padres de familia, y de los propietarios y directivos de medios de comunicaciÍn social. Estos tres actores constituyen la pirÍmide de la hermenÍutica pedagÍgica.
En virtud de la autonomÍa que tienen los Directores, creo que estos deben plantear una directiva a fin de que todos los profesores- de ciencias y de letras- expliquen durante sus primeras horas de clase en los primeros dÍas, los temas centrales (nacionales y regionales) que llamaron la atenciÍn de los jÍvenes durante sus vacaciones. Previamente el profesor tendrÍ que pedir a sus alumnos sugerencias temÍticas.
De esa manera se motiva un retorno halagÍeÍo al colegio. Esto es lo que pedagÍgicamente se llama motivaciÍn de apertura; para que el alumno no se sienta una ¿caja fuerte? o ¿despensa? para almacenar conocimientos, sino un sujeto activo de la comunidad educativa.
Supongo, es un decir, que tres temas habrÍn de surgir para esos breves diÍlogos previos que proponemos:
-Uno: Los casos de corrupciÍn (e impunidad) de los lÍderes polÍticos y empresariales en el Perú de hoy. AquÍ hay mucho pan que rebanar, si es que los alumnos y los profesores no se han mantenido al margen del asco corruptÍgeno suscitado por la empresa Odebrecht. A partir de aquÍ se puede abonar el campo de la formaciÍn Ítica del ciudadano.
-Dos: La violencia que daÍa a nuestra sociedad a causa de la delincuencia común, del sicariato, del narcotrÍfico, la tala ilegal de bosques, de la minerÍa informal, de los conflictos sociales, de la violencia de odio, del feminicidio, etc. Hechos que son epifenÍmenos, es decir, efectos patÍgenos deshumanizantes engendrados en el seno de la sociedad peruana durante las dos terribles dÍcadas (1980-2000) de violencia terrorista (evitar decir: que fue un ¿conflicto interno? o ¿una ¿guerra interna?). Fue ¡Te-rro-ris-mo!, asÍ de simple. Pero del mÍs sanguinario y doloroso; que actúo como un tapÍn social que contuvo a las violencias aludidas anteriormente, y que al haber explotado ese tapÍn a partir de 1992 con la captura de Abimael y sus esbirros, el sistema actualmente estÍ vomitando todas esas escorias delincuenciales que han encontrado en la ¿muerte fÍcil? un estilo de vida. AquÍ, el maestro tiene la oportunidad de sentar bases sÍlidas a favor de una cultura de paz, para que los alumnos puedan asumir comportamientos Íticos con equidad social; relacionÍndolo con la apariciÍn ante los tribunales del decrÍpito lÍder Abimael GuzmÍn quien padece de una muerte lenta en forma perpetua. Pues los alumnos de cuarto y quinto de secundaria- nacidos hacia el aÍo 2000- jamÍs padecieron los estragos del terrorismo. EstÍn obligados a conocer quien profesÍ el Pensamiento Gonzalo, responsable de mÍs de 60,000 muertos. El maestro debe mostrar los rostros del sanguinario y de sus compinches. En tiempo de Sendero Luminoso, es posible, que el reciente inaugurado TelefÍrico KuÍlap ya hubiese sido volado, para ¿generar las contradicciones?, según su macabra ideologÍa comunista. ¡ImagÍnense!, asÍ vivimos diariamente durante dos dÍcadas de sendero ominoso.
– Y, tres: Precisamente, un tema regional que de todas manera habrÍ de ser sugerido: la importancia y trascendencia de la puesta en funcionamiento del primer TelefÍrico en Perú, ubicado en nuestra querida regiÍn Amazonas.
Este acontecimiento refuerza la identidad cultural del joven estudiante; alimentarÍ su autoestima (¿tengo el orgullo de ser amazonense y ser feliz?, podrÍa cantar); consolidarÍ su sentido y sentimiento de pertenencia, teniendo en cuenta que son (somos) herederos de esa cultura ancestral asentada en el VALLE SAGRADO DE LOS CHACHAPOYA, que pese a haber sufrido los embates de la conquista inca e ibÍrica, muestra a los actuales turistas, testimonios arqueolÍgicos como destinos fascinantes universales.
Perú tiene una enorme deuda con los turistas nacionales: es por eso que creo que las primeras oleadas de turistas que habrÍn de llegar- antes de la reinauguraciÍn del servicio aÍreo hacia Chachapoyas- serÍn de peruanos y, por supuesto, de nuestros paisanos que aún no han tenido la oportunidad de conocer KuÍlap. ¿CuÍntos profesores lo conocen? ¿CuÍntos jÍvenes y niÍos lo han visitado? ¿CuÍntas tesis universitarias han sido elaboradas sobre nuestro patrimonio cultural y natural? No lo sabemos.
Solo sÍ que los estudios de Carlos Gates, la tesis del profesor de historia Esteban SantillÍn Mendoza, y las fotografÍas icÍnicas de KuÍlap del fotÍgrafo luyano Roberto Arce Tuesta, y los trabajos del historiador Waldemar Espinoza, y del arqueÍlogo tambiÍn luyano Arturo Ruiz Estrada fueron algunos de los documentos pioneros que pusieron en vitrina nuestra ciudadela.

Sugiero a los profesores de historia empezar a explicar el origen, auge y decadencia del Tawantinsuyu a partir de las culturas preincaicas, especÍficamente con lo que se tiene a ojos vista: la Cultura Chachapoya. Para que el estudiante encuentre interÍs y motivaciÍn, superando la memorizaciÍn de incas, caciques, collas. ¿CuÍnto aportÍ nuestra cultura al imperio cuzqueÍo? ¿CuÍnto la transformaron los conquistadores incas e hispÍnicos? En eso hay que incidir a la luz de las nuevas investigaciones y, por supuesto, a travÍs del trabajo de campo con visitas a YÍlape, Collacruz, KuÍlap, KarajÍa, Revash, Purunllacta, Cashurco, Nogal Campo, La Jalca Grande, al museo de las Momias de la Laguna de los CÍndores en Leymebamba, al santuario de San GerÍnimo, cuyo complejo arqueolÍgico espera la comunidad de Pedro Ruiz sea declarado patrimonio cultural, para su puesta en valor a favor del turismo cultural.
Dentro de las actividades extracurriculares deben estar estos trabajos de campo. CuÍnto recuerdo, por ejemplo, los paseos de campo que realicÍ durante mi educaciÍn primaria allÍ por la dÍcada del 50; y las excursiones en mi Ípoca de educaciÍn secundaria: asÍ conocimos, Levanto, Inguilpata, KuÍlap, Bagua, el lago de Pomacochas, la catarata de San Carlos, el valle sagrado del Utcubamba, y el majestuoso rÍo MaraÍÍn. De todos estos lugares doy fe porque los he visto con mis propios ojos. Que ahora los rememoro (volviendo a visitarlos) motivado por un interÍs cientÍfico porque me encuentro escribiendo un nuevo libro que espero sirva como documento de consulta.
Es mi tarea. Mi compromiso de profesor universitario investigador.
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*EDITORIAL. Para Radio Reina de la Selva. Lima 10 de marzo de 2017. Luis Arista Montoya.




