Chachapoyas – Amazonas.— La crisis del Hospital Regional Virgen de Fátima ha llegado a un punto límite. Frente al colapso del principal establecimiento de salud de la región, la ciudadanía de Chachapoyas y de toda Amazonas ha convocado a una movilización pública para este jueves 05 de febrero, a las 3:00 p.m., partiendo desde la Plazuela de Burgos con destino a la sede del Gobierno Regional de Amazonas.
No se trata de una protesta más. Es, según señalan los convocantes, un acto de dignidad colectiva, impulsado por la urgencia de obtener respuestas claras, públicas y verificables frente a una situación que pone en riesgo la vida de miles de ciudadanos.
En ese marco, se ha solicitado formalmente el uso del auditorio del Gobierno Regional, con el objetivo de realizar una mesa de diálogo abierta y transparente, con la presencia del gobernador Gilmer Horna Corrales, sus funcionarios y los consejeros regionales. La exigencia es clara: la salud no se discute a puertas cerradas ni se maquilla con comunicados, sino que se defiende de cara al pueblo, con compromisos asumidos públicamente y plazos concretos de cumplimiento.
La ciudadanía ha sido enfática en rechazar reuniones reservadas, discursos vacíos o promesas sin sustento técnico y presupuestal. El pedido central es establecer una hoja de ruta vinculante que aborde los principales ejes de la crisis sanitaria regional:
Reapertura y funcionamiento permanente de las UCI,
Abastecimiento oportuno de medicamentos e insumos,
Atención efectiva de enfermedades endémicas,
Transparencia en contrataciones y uso de recursos públicos,
Impulso real para la construcción de un nuevo hospital para Chachapoyas.
“El derecho a la salud no es una mercancía ni un favor político; es una obligación del Estado”, sostienen los organizadores, quienes advierten que cuando ese derecho se vulnera, la acción ciudadana se vuelve legítima e impostergable.
Comentario periodístico:
La carta abierta refleja un quiebre profundo entre la ciudadanía y la gestión regional de la salud. La convocatoria a una mesa de diálogo pública marca un punto de inflexión: el pueblo ya no pide explicaciones, exige decisiones. En un contexto donde la enfermedad no espera y la vida pende de un hilo, el silencio y la dilación también matan. Este jueves, Chachapoyas no solo marchará por un hospital: marchará por su derecho a vivir.
Fuente: Jindley Vargas




