Amazonas. – En el marco del proceso electoral regional y municipal, un hecho político ha encendido la polémica en la región Amazonas: cuatro alcaldes provinciales han abandonado los movimientos regionales que los llevaron al poder y han optado por afiliarse a partidos políticos nacionales, en una maniobra interpretada por diversos sectores como un acto de oportunismo y transfuguismo.
Entre los casos más llamativos figura el del alcalde provincial de Chachapoyas, economista Percy Zuta Castillo, quien tras llegar al poder de la mano del movimiento Sentimiento Amazonense Regional, ha decidido inscribirse en las filas del partido Alianza para el Progreso. Esta decisión se da en medio de serias críticas a su gestión, catalogada por amplios sectores ciudadanos como deficiente y carente de liderazgo.
La misma decisión tomaron:
Jabier Julón Pérez, alcalde de Bagua, quien renunció al movimiento Victoria Amazonense y también se afilió a Alianza para el Progreso.
Carlos Enrique Ventura Arista, alcalde de Bongará, y Hermógenes Lozano Trigoso, de Condorcanqui, ambos exmilitantes de Sentimiento Amazonense Regional, ahora afiliados al partido Somos Perú.
Asimismo, Amílcar Díaz Mendoza, de Luya, dejó Victoria Amazonense y también se sumó a Somos Perú.
Este giro político ha sido interpretado como una estrategia para garantizar respaldo partidario y postulaciones futuras, en un contexto donde las gestiones municipales han sido duramente cuestionadas por la falta de ejecución presupuestal, demoras en obras y limitada articulación con los gobiernos regional y nacional.
La ciudadanía, por su parte, ha reaccionado con indignación ante estos cambios de bando político, calificándolos como una traición al voto popular y al principio de representación. “Fueron elegidos por movimientos regionales con propuestas claras, pero ahora buscan mantenerse vigentes cambiando de camiseta sin rendir cuentas a nadie”, expresó un analista político de la región.
El transfuguismo político se ha convertido en una constante en las vísperas electorales en varias regiones del país, debilitando la institucionalidad democrática y la credibilidad en las autoridades.




