LUYA | LÁMUD.— Un desborde de aguas registrado en las Cavernas de Quiocta, ubicadas en el centro poblado de Cuémal, distrito de Lámud, viene afectando seriamente la actividad turística en uno de los principales atractivos naturales de la provincia de Luya y de la región Amazonas.
El ingreso inusual de agua al interior de las cavernas ha generado anegamientos en los accesos y áreas de recorrido, obligando a restringir temporalmente la visita de turistas, lo que impacta de manera directa en la economía local y en los emprendimientos vinculados al turismo rural y comunitario.

INVERSIÓN INTERNACIONAL EN RIESGO
Lo que más preocupa a autoridades y pobladores es que la adecuación turística de las Cavernas de Quiocta fue ejecutada gracias a una importante inversión de cooperación japonesa, orientada a poner en valor este patrimonio natural mediante infraestructura turística, senderos, iluminación y condiciones de seguridad, con el objetivo de promover un turismo sostenible y ordenado.
Dicha intervención, impulsada con apoyo técnico y financiero del Japón, permitió que Quiocta se consolide en los últimos años como un destino emblemático del circuito turístico de Luya, atrayendo visitantes nacionales y extranjeros. Hoy, ese esfuerzo corre el riesgo de deteriorarse si no se adoptan medidas inmediatas de prevención y control hídrico.

URGEN MEDIDAS PREVENTIVAS
Especialistas advierten que estos desbordes estarían asociados a las intensas lluvias que se registran en la zona, lo que hace indispensable una evaluación técnica urgente, trabajos de drenaje, encauzamiento de aguas y un plan de contingencia que permita proteger la infraestructura turística existente.
Desde la población y operadores turísticos se exhorta a la Municipalidad Distrital de Lámud, al Gobierno Regional de Amazonas y a las entidades competentes en turismo y gestión de riesgos a intervenir de manera articulada, a fin de evitar daños mayores y garantizar la pronta reactivación del flujo turístico.
PATRIMONIO NATURAL QUE DEBE PROTEGERSE
Las Cavernas de Quiocta no solo representan un atractivo turístico, sino también un activo estratégico para el desarrollo local, cuya puesta en valor demandó años de gestión y cooperación internacional. La actual emergencia pone en evidencia la necesidad de invertir no solo en promoción, sino también en mantenimiento, prevención y gestión del riesgo, para preservar este legado natural para las futuras generaciones.
Desde este medio, se hace un llamado firme y responsable a las autoridades para actuar con prontitud, proteger la inversión realizada y salvaguardar uno de los principales símbolos del turismo en la provincia de Luya.




