21/04/17 – 04:42
Luis Arista Montoya*
HÍroe es toda aquella persona que cumple solidariamente con una determinada acciÍn heroica a favor del prÍjimo sometido en situaciÍn inminente de peligro. No es un cualquiera. Es dueÍo de una voluntad extraordinaria, de un amor sinceramente solidario. Sobre todo cuando estÍ frente a un evento sin una posible salida, ante una situaciÍn lÍmite como la muerte. Expone voluntariamente su vida para salvar otras vidas dignas como la suya.
En ese Poder de Voluntad solidaria radica el valor Ítico de la heroicidad. En el coraje como valor individual puesto al servicio de los otros, sus semejantes.
Estas palabras vienen a cuenta a que un dÍa como maÍana 22 de abril (a las 3.20 pm), se cumplen 20 aÍos de la gesta heroica de liberaciÍn de los 72 rehenes retenidos durante 126 dÍas desde las 7.30 de la noche del 17 de abril de 1997 en la residencia del Embajador del JapÍn, que habÍa invitado a la celebraciÍn por los 100 aÍos de las llegada de los primeros japonenses a Perú. Fueron 14 terroristas del MRTA, armados hasta los dientes, ojos y tÍmpanos, los que mantuvieron en ascuas a todo el Perú. Nuestra tranquilidad fue secuestrada.
Su principal objetivo fue secuestrar al Presidente Alberto Fujimori y sus familiares, a algunos de sus ministros y funcionarios asistentes a la celebraciÍn japonesa, buscando forzar la liberaciÍn de su lÍder VÍctor Polay Campos y de todos sus compinches presos, a quienes consideraban ¿presos polÍticos?.
En virtud de su intuiciÍn predictiva el Presidente no asistiÍ, aunque sÍ algunos de sus familiares y funcionarios (felizmente que los brutos villanos no repararon en ellos); este escribidor estuvo a punto de asistir con su esposa, no lo hizo porque terminÍ el dÍa muy cansado en el INC, y al dÍa siguiente tuvo que viajar a Cuzco por motivos de trabajo.
Gracias a los autores de inteligencia mediÍtica, y a los valerosos Comandos ChavÍn de HuÍntar, esos 72 rehenes fueron liberados; en la acciÍn murieron dos militares, Juan Valer y Jesús JimÍnez, y el magistrado Carlos Giusti. Los 14 subversivos fueron todos muertos, como cualquier delincuente terrorista, inmolados por la nada.
Desde entonces han pasado dos dÍcadas “ que implican dos generaciones, debido a que ahora el relevo generacional, a causa de la internet, se contabiliza cada 10 aÍos, no cada 15, como periodo – pero, sin embargo, existen aún ciertas personas y algunas minorÍas (activas polÍticamente, por desgracia), que enarbolan con desparpajo un negacionismo histÍrico respecto del valor heroico de los comandos ChavÍn de HuÍntar.
Dos de esos gaznÍpiros son los congresistas del Frente Amplio Justiniano Apaza y Wilbert Rozas, secundados por otros, quienes sostienen que ¿dichos militares solo cumplieron con su trabajo, que no son hÍroes?. El ninguneo, la falta de reconocimiento es una de las peores taras del negacionismo. Y no lo hacen por ignorancia. No. Si no que a pesar ser comunistas reciclados, dejan trasuntar su ideologÍa violentista a favor de los terroristas a quienes consideran ¿luchadores sociales?, ¿presos polÍticos?. Eso se llama simple y llanamente: ¡ApologÍa del terrorismo! En el Congreso tienen que ser investigados. El problema es: ¿CuÍntos Apaza, cuÍntos Ruiz existen todavÍa aún en todo el Perú? La Democracia no puede ser boba. Ni morbosa. Tiene que autodefenderse.

Para nosotros los comandos son ¿HÉROES DE LA DEMOCRACIA?. El concepto de Democracia implica tambiÍn, en este caso, PacificaciÍn. Porque ofrendaron sus vidas a favor del sistema democrÍtico, que aunque imperfecto merece luchar por sus consolidaciÍn. Como lo hicieron ellos, ejemplarmente. Mientras que los villanos adlÍteres del terrorismo se relamÍan contentos, comiendo pantagruÍlicamente, bebiendo AnÍs Najar, eructando odio y mÍs odio.
Ahora con la propalaciÍn de un vÍdeo delatador de las contradicciones propias del Frente Amplio -que es ni tan frente ni tan amplio-, ya sabemos quiÍnes son los enemigos del Perú: los asolapados y topos agazapados que minan el sistema, mientras viven plÍcidamente de sus bondades, sin descaro alguno.
HÍroe es sinÍnimo de paladÍn, personaje epÍnimo, audaz, valiente, temerario. Mientras que un villano es un ruin, un hombre ignorado (e ignorante), desconocido, pusilÍnime, opacado, miedoso, cobarde. El Diccionario EspaÍol define al ¿heroÍsmo como esfuerzo eminente de la voluntad hecho con abnegaciÍn, que lleva al hombre a realizar actos extraordinarios en servicio de Dios, del prÍjimo o de la patria. Conjunto de cualidades y acciones que colocan a alguien en la clase de hÍroe?.
Es por eso que los Comandos ChavÍn de HuÍntar son nuestros ¡HÉROES DE LA DEMOCRACIA! Ni vuelta que dar. A pesar de los apocados (los poca cosa)
Y, para finalizar, apelo a un pÍrrafo del libro LA Voluntad Disculpada, escrito por mi profesor de Ética, el filÍsofo espaÍol Fernando Savater. Cuando habla del esplendor y tarea del hÍroe, dice:
«HÍroe es quien logra ejemplificar con su acciÍn la virtud como fuerza y excelencia. En el hÍroe se ejemplifica que, realmente, la virtud es fuerza y excelencia, es decir, el hÍroe prueba que la virtud es la acciÍn triunfalmente mÍs eficaz; virtud es un comportamiento socialmente admirable en el que los hombres reconocen su ideal activo de dignidad y gloria. A la virtud- que etimolÍgicamente proviene de vir, fuerza o valor- se le reconoce una eficacia excelente¦Los ejemplos heroicos inspiran nuestra acciÍn y la posibilitan: cuando actuamos, siempre adoptamos en cierto modo el punto de vista del hÍroe y nada lograrÍamos hacer si no fuera asÍ. PodrÍamos decir por lo pronto que la democracia es la realizaciÍn Ítico-polÍtica mÍs inequÍvocamente heroica que se han propuesto los hombres: heroica y hasta titÍnica, porque se trata de un asalto en toda regla al cielo del poder? (p. 419), escribe Fernando Sabater, filÍsofo de origen vasco que sabe, ha padecido y luchado contra las tropelÍas de los villanos terroristas de ETA en EspaÍa.
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*EDITORIAL. Radio Reina de la Selva. Lima 21 de abril de 2017. Luis Arista Montoya.




