Jindley Vargas
I. El engaño del Convenio de Administración de Recursos (CAR), la ineptitud de UNOPS y la sombra de las constructoras cuestionadas.
1. Si el Gobierno Regional de Amazonas (GRA) cuenta con experiencia comprobada y personal de planta para ejecutar directamente megaproyectos de salud, como lo demostró con la construcción íntegra del Hospital María Auxiliadora de Rodríguez de Mendoza, ¿cuál fue la verdadera razón de fondo para que la gestión de Gilmer Horna renuncie a sus propias capacidades y entregue el proyecto a la UNOPS?
2. Teniendo en cuenta que la UNOPS cobró US$ 500,000.00 por conducir un proceso previo para el Hospital Santiago Apóstol y la misma suma por el de Pedro Ruiz, ambos declarados desiertos, ¿bajo qué criterios de supuesta «eficiencia» se duplicó la apuesta y se volvió a recurrir a la UNOPS, esta vez con un opaco Convenio de Administración de Recursos (CAR), marginando el control directo del Estado, elevando sustancialmente el costo del proyecto y dilatando el tiempo para satisfacer la necesidad del pueblo de Utcubamba?
3. Si el GRA tercerizó el proceso buscando «asistencia internacional infalible», ¿cómo se explica que la UNOPS haya pasado por alto las deficiencias críticas del expediente técnico original y el estudio de mecánica de suelos, convocando una licitación fallida que hoy mantiene la obra en el suelo?
4. Sobre la abdicación de la UNOPS y el parche local:
– El abandono de funciones: Si la responsabilidad principal del Convenio de Administración de Recursos (CAR) era que la agencia internacional actualizara y garantizara la idoneidad técnica del expediente, ¿acaso su omisión y falta de acción oportuna no constituyen un claro incumplimiento de contrato que amerita la resolución del convenio?
– La trampa de la intervención: Ante esta abdicación de su deber por parte de la UNOPS al no actualizar el expediente técnico como se debía, ¿bajo qué marco legal se permitió que profesionales de planta del GRA intervinieran para «parchar» o actualizar un documento que le correspondía exclusivamente al organismo internacional? ¿Pretenden hacer creer que esta maniobra improvisada y deficiente del GRA borra la negligencia de la UNOPS, liberándola de culpa mientras la obra sigue paralizada e investigada?
5. Conociendo antecedentes inaceptables en nuestra región, como el paso nefasto de la empresa China Railway 10 en el Eje Vial I, que dejó protestas, bloqueos en el puente Corral Quemado y millonarias deudas impagas a proveedores locales, ¿por qué se permite que se repita el mismo patrón de impagos a acreedores y subcontratistas locales tras los trabajos iniciales en este hospital, hoy paralizados?
II. La farsa del Depósito de Material Excedente (DME) y la cortina de humo.
6. Ante la excusa facilista de los gerentes de que la paralización se debe «exclusivamente al cambio de un DME» porque el dueño primigenio cambió de opinión, ¿dónde están la trazabilidad cronológica y los instrumentos ambientales aprobados (Ficha Técnica Ambiental o ITS) que demuestren la legalidad de ese espacio inicial, y cuál es el sustento técnico de su supuesta inhabilitación para proceder con el nuevo depósito?
7. Si los funcionarios insisten en culpar únicamente a un trámite de DME, ¿pretenden hacer creer a la ciudadanía que el expediente técnico no tiene fallas de origen, que no habrá modificaciones sustanciales, ni adicionales de obra, ni mayores retrasos presupuestales?
III. El impacto de los estudios de suelos, la malversación y la rendición financiera.
8. Tras confirmarse la existencia de los nuevos estudios de mecánica de suelos, ¿cuál es la magnitud real del daño: cuántos millones costarán la adecuación del terreno, las modificaciones estructurales, los adicionales de obra, la implementación de la norma sísmica E.030, los gastos generales y las ampliaciones de plazo generadas por esta tremenda negligencia?
9. Dado que la UNOPS incumplió su deber elemental de supervisión técnica, ¿por qué el GRA no ha declarado la resolución del Convenio de Administración de Recursos (CAR) por incumplimiento de compromisos en lugar de solapar desesperadamente las deficiencias?
10. Sobre el desglose y las cifras del reciente comunicado de la UNOPS:
– Teniendo en cuenta que el monto global del convenio asciende a US$ 64 175 248,89, ¿cuál es el desglose exacto de esta cifra entre la ejecución de la obra, el equipamiento, la supervisión y las tarifas o costos administrativos de la agencia internacional?
– Asimismo, dado que el organismo reconoce haber recibido más del 66% de los fondos pero afirma que los pagos directos a la constructora son menores al 10%, ¿cuál es el destino exacto y la justificación de los más de S/ 23.6 millones cobrados por adelantado por el organismo, y cuánto de ello corresponde a gastos de gestión mientras la obra sigue paralizada?
– En aras de una total transparencia que desenmascare este manejo, ¿cuántas y cuáles empresas presentaron sus propuestas en la licitación, cuáles fueron sus ofertas económicas y bajo qué criterios y cartas de «no objeción» se eligió a la actual contratista?
11. Ante la cantaleta de que el dinero está «seguro y generando intereses» en el JPMorgan Chase Bank de Nueva York, ¿dónde están los estados de cuenta bancarios detallados que lo probaren, o se trata de otra mentira verbal para calmar a la población? ¿Cuál es el balance real entre los costos de trámites y las supuestas ganancias frente al dinero cobrado por anticipado por la UNOPS?
12. Para contrastar los más de S/ 166 millones devengados en el SIAF frente a un avance físico de apenas el 1,45% o 1,9%, ¿cuáles son los informes mensuales de la supervisión, las valorizaciones y el cuaderno de obra que explican el paradero exacto de cada sol?
13. Frente a la ineludible obligación de adecuar el proyecto a la nueva norma sismorresistente (E.030), la cual exige incrementar hasta un 14% en el uso de acero y concreto y aplicar hasta un 30% de ajuste en los cálculos de carga ortogonal, ¿con qué partida presupuestal real se piensa financiar esta millonaria contingencia, o pretenden seguir exprimiendo los recursos públicos tal como lo están haciendo con los gastos generales y costos financieros para tapar una negligencia de origen que sangra a nuestra región?






