LA VIDA ES PRESTADA

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Pastillita para el Alma 02 – 03 – 2026

Terminé de leer el libro “La Supraconciencia existe. Vida después de la vida” del Dr. Manuel Sans Segarra, cirujano general y digestiva, enfocado a la rama oncológica, trabajó en un hospital de Barcelona y cree firmemente en el poder de la ciencia para desarrollar la medicina en beneficio de los pacientes. Últimamente está metido en cuerpo y alma para explicar Las Experiencias cercanas a la muerte (ECM ), un tema de investigación iniciado por el psiquiatra USA Raymond Moody en 1975, Elisabeth Kluber MD; Even Alexander neurocirujano que relata una experiencia vivida en carne propia.

Los médicos, aun los que estamos jubilados, siempre estamos en contacto con los enfermos, muchos de los cuales nos brindan y honran con su confianza, como es en mi caso personal.

Es cierto la Vida es un préstamo y el destino final es la muerte, sin embargo, hay una pequeña diferencia en lo que se refiere a los de la tercera edad. Los viejos nos “vamos” a morir y los jóvenes se “van” a morir …, unos, pensamos lo cerca que está, … los otros, lo ignoran, no le dan importancia, aunque la parca … no avisa, ni tiene fecha de caducidad.

Muchos dicen “yo no tengo miedo a la muerte”, arriba todo es paz y felicidad. Claro, ellos son valientes, están sanos.

Aquellos enfermos crónicos que, agarraron una enfermedad en la flor de su vida, profesionales, padres de familia, talentosos, triunfadores … víctimas de una dolencia asesina … sometidos a cirugías mutilantes, … medicinas de última generación … efectos secundarios agobiantes.

Niños y adultos jóvenes, con dolores intensos, nauseabundos, febriles, incapacitados, pero, con mentes claras que claman misericordia, ayuda, clemencia … creyentes, piadosos, con un futuro lleno de triunfos, … ¿castigados? ..  sin piedad.

La familia, el esposo, la conyugue, los hijos, los amigos, impávidos, sacando fuerzas de flaqueza y con una esperanza ante lo imposible, escuchan consejos, sugerencias, comentarios … ¡¡¡seguro en el extranjero, lo sanan, hay más adelantos!!! … la respuesta seca, cortante, contundente … estuvo en clínicas y hospitales bien ranqueados, … nada pudieron hacer.

Las personas que aman de verdad, ante lo imposible, siempre tienen una esperanza … no se rinden fácil … creen y esperan encontrar un milagro, una solución, … aun, en los remedios misteriosos … “La maldad existe” … acuden a los brujos, hechiceros, chamanes, espiritistas … que critique la gente … mi paciente es joven … tiene derecho a seguir viviendo … pelearé hasta el final.

El enigma grande de la vida … la presencia de las enfermedades incurables.

Una pregunta para todos, que rasca el alma, atormenta la mente: ¿Por qué a mí? … ¿Por qué a nosotros?

Si no tienes dinero … viven en escasez … lloras, te lamentas, pides clemencia, esperas ayuda, … maldices.

Otros, los ilustrados, poderosos, abundantes y desbordantes cuentas bancarias, creyentes que el dinero lo puede todo … insensatos … con la muerte no se negocia.

Los médicos, luchando, estudiando, experimentado … al final, … héroes vencidos, … convencidos, … con la muerte no se tranza, ni polemiza. Sus decisiones son indiscutibles. Siempre va a enarbolar la bandera del triunfo, quizás sin reconocer que le dimos feroz batalla, … nuestro fracaso, no es una derrota … solo es humildad, nunca sometimiento, ante su poderío.

Redactando esta Pastillita recibo una llamada, de alguien menor que yo, tal vez dos o tres años, me cuenta de sus sembríos de hortalizas, eucaliptos y pinos … del éxito de sus hijos … el triunfo de sus nietos, uno de ellos, eximio con un Stradivarius, que, a su tierna edad de cinco años, toca en una orquesta filarmónica del viejo mundo … orgulloso, vanidoso, soberbio, … cuenta que ser “feliz lo ha rejuvenecido veinte años” … ¡Dichosazo el “prosa” … que lo dure!

Sin darme cuenta me salgo del tema, … causante de mis insomnios y mis desvelos … de mis tertulias íntimas, acaloradas, sentimentales, inexplicables … del flagelo de enfermedades que nos marcan, destrozan, nos hieren y aunque en nuestra cara, se dibuje una sonrisa … hay llagas que vuelven a sangrar, ante la tragedia de las dolencias incurables en seres queridos … me enfurezco … me calmo … reflexiono: La verdadera riqueza no está en el dinero, en las expresiones fáciles, rimbombantes, petulantes, exhibidoras de famas, sino en la humildad de servir, de ayudar, compartir, sincera y honestamente en el sufrimiento y el dolor de una persona sufriente.

La verdadera grandeza y nobleza, en esta vida prestada, corta y fugaz, no está en acumular cosas materiales banales, títulos, medallas y condecoraciones, a veces inútiles que se pierden en el olvido, sino en tus hechos y obras que perduran en el tiempo, … después de muerto y no … en el tenebroso manto del olvido.

Jorge REINA Noriega

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