Pastillita para el Alma 07 – 03 – 2026
Tengo casi 60 años como medico y 90 años de vida y en este largo camino he sido “testigo de excepción”, de alegrías infinitas y de amargos dolores y decepciones que acompañan a la vida, como decía don Máximo Rodríguez Culqui, mi profesor de Literatura en el glorioso Colegio San Juan de Chachapoyas.
Muchos de nosotros nos rompimos los forros para conseguir una profesión, nos recibimos de profesionales, dribleando miles de dificultades, pero sin tirar la esponja y nunca jamás nos sentimos vencidos. Hicimos familia … criamos hijos, a los cuales nunca les faltó nada … ayudamos a nuestros nietos y fuimos capaces de sostener hogares enteros, con amor y paciencia, librando dificultades que vivió nuestro país.
Sin embargo, muchos de nosotros, ahora en nuestra tercera edad, llevamos sufrimientos en el alma … por un hijo enfermo … por un familiar … víctima de la droga y del alcohol.
Somos conscientes de familias que viven como perro y gato, lleno de resentimientos y odios.
Padres, con heridas sangrantes y angustiados habitando en la cárcel de sus domicilios … aislados, compungidos, desesperados. … alimentándose solos … rumiando el olvido de sus seres queridos. Personas rodeadas de multitudes que se sienten solas … Abuelos invisibles a los cuales ya no se les saluda … se les ignora … no se les escucha … demoran cuando comen … son lerdos, no escuchan, repiten la misma cosa … ¡¡¡ aburren ¡!!
Todos, en una u otra forma, siempre, hemos tenido grandes dificultades … unos, más que otros, razón por la cual … tan golpeado … como mucho de ustedes … ahora deseo hablar del valor de LA AMISTAD, porque como médico, he comprobado, en determinadas circunstancias que, LOS AMIGOS SON VERDADEROS REGALOS DE DIOS.
Hay dolores más fuertes que un dolor de muelas, de la pancreatitis, del glaucoma, aún más que el del parto, … es, el de la soledad, … invisible a la mirada de la gente … dolor agudo, que destroza el alma y nos acerca a la muerte.
Los médicos sabemos ahora que la soledad afecta la salud tanto o peor que una enfermedad infecciosa o metabólica.
La soledad aumenta el stress por el cortisol — Sube la presión arterial por la epinefrina.
Debilita las defensas … aumenta la depresión por alteración de la dopamina, serotonina, oxitocina … pero, … lo peor de todo, es que, la soledad produce un abandono interior en la persona, con una tristeza inexplicable, modificando el carácter, la conducta … crea resentimiento, odio a la vida … cólera a sus seres amados … envidia a los que ríen … gozo por los que sufren.
“La enfermedad más dura, no es la enfermedad del cuerpo … la enfermedad más dura, es no tener con quien conversar … con quien compartir una taza de café … un abrazo … un hola … un ¿cómo estás?”
Es estar en una silla de ruedas, viejo, incapacitado, mudo, doblegado y escuchar a manera de broma o reproche … “yo, feliz, … a nado … y tú … abandonado”.
Una verdad que nos enseña la universidad de la vida.
Los amigos, las compañías, las conversaciones … relajan los músculos … el corazón se laxa … respiras mejor … desaparece el temor a los problemas … la mente se ordena, se olvida ese amor que se fue llevando un pedazo del alma, arrancado sin misericordia.
Recordar es volver a vivir, … reír de las anécdotas de niño o de joven … traer a la memoria … nuestro primer baile … las fiestas de candil … nuestro primer beso … nuestra primera borrachera … recordar al Shulluska, al Shiracho, al Tucsiche, al Bauban, al Huarango, al Mote, Taranguicho, al Pupo, al Muerto … a don Eleuterio, profesor de Matemáticas, … al Pollo, profesor de Literatura, … al Dedito, profesor de Anatomía, … al Chusho, profesor de Química, … al Fashín. Instructor Pre Militar, … a don Floro, profesor de Educación Física, … al Cajalín, regente del Colegio … Personajes, con huellas indelebles en nuestra mente … dejando en un silencio … nombres femeninos inolvidables.
Anécdotas de momentos memorables que despiertan una sonrisa … también un suspiro y a veces una lágrima.
Nuestros momentos alegres … son medicinas para el alma de nuestra vejez, de nuestras soledades, curan las preocupaciones, alivian nuestras penas, disfrazan nuestro falso orgullo, nuestra cólera reprimida.
Los amigos son la familia del alma, los que, sin ser de nuestra sangre, te estiman, te quieren,
Hace que te sientas importante … te escuchan … son receptores de tus quejas … te llaman, recordándote el Manual de Carreño … “el que llama, tiene derecho de terminar la conversación, sin que te molestes”.
Los verdaderos amigos, seres selectos, casi en extinción, en estos tiempos del apresuramiento, del Modernismo, los apuros, las cosas urgentes, cuando más valioso es el smartphone, la Tablet, o la laptop.
Amigos verdaderos que te dicen: “Llámame cuando quieras … Tú eres como mi hermano, … no tienes que valerte de otra persona para conversar conmigo”
Aquellos que, desde lejos, de otros países, te llaman para charlar … preguntar por tu salud … recordarte una historia bonita, … pasajes antiguos de usos y costumbres de la vida real, con nombres y apellidos, muchas veces olvidados.
Aquellos que no se valen de los teléfonos celulares para enviarte un saludo … los que saben que ahora, más que nunca, vale una palabra … escuchar el tono de voz e inclusive mirarnos por el video … los que dejan las imágenes del Fase Book, Instagram, las frases cortas del WhatsApp … los que saben que un amigo es más importante que una película en Netflix, en el Feisbuck o en el Yutub.
Los amigos comparten alegrías, pero, también ayudan a cargar tristezas. … ellos son los que te acompañan cuando más los necesitas … Allí estuvieron conmigo … el Chalaco, el Palito, José Víctor Mendoza, el Pupo, el Chinche, el cabeza clavo, el Carlos Salazar, …
A mi Familia múltiple, a mis amigos, amigos de verdad, les doy las gracias infinitas por sus atenciones … sus muestras de afecto y de cariño … por los momentos en que fueron Luz brillante que me alumbró en mis desvaríos y en mis días negros tormentosos … a ellos, también, les pido PERDÓN, porque no los cuidé, talvés ni valoré … por las veces que involuntaria e inconscientemente, quizás les ofendí y no comprendí que los AMIGOS SON VERDADEROS REGALOS DEL CIELO … que, la deuda con los verdaderos amigos es impagable … con aquellos que nunca te pidieron nada y te dieron todo, sin embargo, … cuando tengas la convicción, de que aburres, estorbas, … tu vejez ya molesta … sin resentimientos, ni darte por ofendido, recuerda que el único amigo íntegro, después de DIOS, incapaz de abandonarte, fiel desde que llegaste a este mundo … es el niño chiquito que llevas dentro, … con (MAIR) el que hiciste un juramento de sangre, … se hizo joven, adulto y ahora es viejo como Tú … con él, … no discutas, … tampoco lo culpes de tus derrotas, de tus dolencias, de tus lágrimas, o de la alegría de tus triunfos … conversa, dialoga y “pídele perdón por tu rebeldía, tus desvaríos y no tener valor para saber pedir perdón” … luego … ríete de la vida que ya termina, pero, …mientras llega la hora de tu despedida … espera con optimismo … un nuevo amanecer, un nuevo día, con sol o con lluvia, pero feliz … convencido que nunca será el mundo como tú quieres … por lo tanto … solo queda “llorar o mejor, todavía, ir a reír … a la playa”
CRISTO DEL CALVARIO de Gabriela Mistral, recitado por Eudoxia Paredes Ruiz, mi gran amigo y hermano del alma:
En esta tarde, Cristo del Calvario,
vine a rogarte por mi carne enferma;
pero al verte, mis ojos van y vienen
de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.
¿Cómo quejarme de mis pies cansados
cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuando las tuyas están llenas de heridas?
¿Cómo explicarte a ti mi soledad,
cuando en la Cruz alzado y sólo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
cuando tienes rasgado el corazón?
Ahora ya no me acuerdo de nada,
huyeron de mí todas las dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
se me ahoga en la boca pedigüeña.
Y sólo pido, no pedirte nada,
estar aquí, junto a tu imagen muerta,
ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa de tu santa puerta.
Qué paséis una feliz Semana Santa
Jorge REINA Noriega
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