A pocas horas de la anunciada inauguración de la obra de mejoramiento vial de la cuadra 13 del jirón Salamanca, en la ciudad de Chachapoyas, los vecinos hicieron público un contundente pronunciamiento en el que exigen a la Municipalidad Provincial de Chachapoyas esclarecer el destino de las 499 bolsas de cemento que, según afirman, les fueron exigidas bajo condicionamiento, pese a que el proyecto contaba con presupuesto integral asignado.
En el documento, los moradores sostienen que la comuna no ha atendido de manera satisfactoria los reiterados pedidos de información formulados para conocer el origen, sustento legal y destino del cemento solicitado a la población durante la ejecución de la obra. Asimismo, recuerdan que la propia Contraloría General de la República, mediante el Informe de Hito de Control N.° 009-2026-OCI/0328-SCC, advirtió irregularidades relacionadas con este proceso.
Los vecinos señalan que, tras revisar la documentación entregada por la municipalidad al amparo de la Ley de Transparencia, no encontraron actas de ingreso a almacén, Kardex, PECOSA ni registros específicos en el Cuaderno de Obra que permitan determinar el ingreso y utilización de las 499 bolsas de cemento. Por ello, informan que el pasado 7 de agosto presentaron un nuevo requerimiento de información y pusieron los hechos en conocimiento de la Gerencia Regional de Control de Amazonas para que se determinen las responsabilidades administrativas y penales que correspondan.

Otro de los puntos que genera malestar es el anuncio de la próxima inauguración de la obra. Los vecinos aseguran que no se oponen al proyecto ni desconocen el beneficio que representa para la ciudad, pero consideran inapropiado realizar una ceremonia oficial mientras permanecen sin esclarecer los cuestionamientos sobre el presunto condicionamiento impuesto a los pobladores y el manejo de los materiales.

En su comunicado, solicitan que antes de cualquier acto inaugural se informe documentadamente el destino del cemento, se entregue la documentación pendiente, se acrediten las acciones correctivas adoptadas, se deslinden responsabilidades, los regidores ejerzan plenamente su labor fiscalizadora y se convoque a una reunión formal con los vecinos para brindar explicaciones transparentes.

Finalmente, los firmantes sostienen que una gestión pública no debe ser recordada únicamente por cortar una cinta o descubrir una placa, sino por ejecutar obras con legalidad, transparencia y respeto hacia la ciudadanía. En ese sentido, exhortan a las autoridades municipales a priorizar el esclarecimiento de los hechos antes que cualquier ceremonia protocolar, señalando que solo así la obra podrá ser entregada a la población sin cuestionamientos ni impunidad.





