La imagen de la Plaza Mayor de Chachapoyas, principal carta de presentación de la ciudad para miles de visitantes nacionales y extranjeros que llegan por las festividades del Raymillacta de los Chachapoya, vuelve a generar indignación. Tras las celebraciones nocturnas, el histórico espacio público amaneció cubierto de botellas, vasos descartables, bolsas plásticas y todo tipo de residuos, ofreciendo un lamentable espectáculo para propios y extraños.
Jóvenes deportistas que diariamente utilizan la Plaza Mayor y el pasaje peatonal del jirón Amazonas para realizar actividades físicas desde muy temprano, expresaron su malestar al encontrar estos ambientes turísticos convertidos en un verdadero basural. Señalan que, además de afectar la imagen de la ciudad, los residuos representan un peligro para quienes transitan por la zona debido a la presencia de vidrios rotos y otros objetos cortantes.
Las más afectadas por esta situación son las trabajadoras de Limpieza Pública de la Municipalidad Provincial de Chachapoyas, quienes desde tempranas horas deben recoger toneladas de basura abandonada por personas que, tras consumir bebidas alcohólicas, utilizan los jardines, bancas y hasta los alrededores de la histórica pileta como depósito improvisado de desperdicios.
La situación ha reabierto el debate sobre la necesidad de reforzar la educación ciudadana durante las festividades y de implementar medidas preventivas más eficaces. Vecinos y visitantes consideran indispensable la instalación de contenedores de gran capacidad en puntos estratégicos, así como campañas de sensibilización que promuevan el respeto por los espacios públicos y el patrimonio histórico de la ciudad.
Asimismo, se exhorta a la Municipalidad Provincial de Chachapoyas y a los organizadores del Raymillacta a asumir un rol más activo en la gestión de residuos durante los eventos masivos, garantizando que las celebraciones no terminen deteriorando la imagen de una ciudad que busca consolidarse como uno de los principales destinos turísticos del país.




