26/01/17 – 18:33
PPK dijo que la constructora brasileña «tiene que irse del país» porque aqueja taras de corrupción.
Altavoz
El Departamento de Justicia de Estados Unidos reveló que la constructora brasileña Odebrecht pagó US$29 millones en coimas a funcionarios peruanos para adjudicarse obras públicas en el periodo 2004-2015; es decir, durante los gobiernos de Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala.
El llamado caso Odebrecht ya ha comenzado a poner tras las rejas a los implicados en recepción de sobornos en la segunda gestión del ex mandatario García. Es así, por ejemplo, que Edwin Luyo Barrientos, ex miembro del comité de licitaciones de la Línea 1 del Metro de Lima, acusado de haber sido coimeado por US$500 mil, cumple prisión preventiva en el penal de Piedras Gordas.
En tanto, el ex viceministro de Transportes y Comunicaciones, Jorge Cuba, quien habría recibido hasta US$2 millones de Odebrecht, se encuentra prófugo de la justicia. Además, varios integrantes de los comités de licitaciones de los tramos 1 y 2 del Metro de Lima están no habidos.
En este escenario, el presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, ha sido enfático al señalar que la constructora brasileña «tiene que irse del país» porque aqueja «taras» de corrupción.

Al respecto, Mauricio Cruz, presidente de Odebrecht en el Perú, indicó, en diálogo con El Comercio, que la gran mayoría de proyectos ejecutados fueron hechos sin ningún tipo de corrupción. «Tenemos 180.000 empleados y lo que estamos viendo es que un grupo pequeño de menos de 100 personas son las que están implicadas en actos de corrupción, el resto no. (…) Si 100 son las personas que estuvieran involucradas en actos de corrupción, eso representa menos del 0.1% de los trabajadores», expresó.
A la pregunta de «¿por qué Odebrecht tuvo que pagar sobornos para ganar obras?», Cruz refirió que «eso fue un error», debido a que «la empresa quería participar de algunos procesos importantes» y «percibió que usando la técnica y la capacidad de dar un buen precio o planteamiento no sería suficiente y tomó la decisión equivocada de aceptar pagar sobornos«.
«La empresa no necesitaba participar en todos los procesos, podría haber participado en aquellos donde no había un soborno. Lo que puede hacer (Odebrecht) es reparar el error», añadió.
El representante de la firma brasileña en territorio nacional dijo, en esta línea, que las personas que colaboran con las investigaciones darán a conocer si las actividades ilegales se dieron a pedido de funcionarios públicos o de los empleados de la constructora.




