03/08/22 – 05:12
Luis Alberto Arista Montoya*
Nuestra posiciÍn acadÍmica es que Universidad que no promueve la investigaciÍn cientÍfico-tecnolÍgica no merece ser llamada Universidad; y que profesor universitario que no investiga no merece permanecer en ella. Este es un principio a tener en cuenta en estos momentos en que se discute la modernizaciÍn de la SUNEDU (Superintendencia Nacional de EducaciÍn Universitaria).
La investigaciÍn e innovaciÍn cientÍfica es el alma de una Universidad. Si solo se encarga de preparar profesionales serÍ tan solo una Gran Unidad Escolar, una fÍbrica trucha de diplomas ¿a nombre la naciÍn?. Y los alumnos empiezan a amar la investigaciÍn cientÍfica desde el principio: en aulas, laboratorios, y cuando preparen sus tesinas para recibirse de Bachiller. Es por eso que estamos en contra del bachillerato automÍtico en cuanto terminen sus estudios de pre-grado, pues eso atenta contra la formaciÍn de futuros cientÍficos y humanistas.
Veamos un gran ejemplo. Mediante la colaboraciÍn de cientÍficos brasileros y colombianos, la Universidad Continental del Perú ha formado un sÍlido equipo de investigaciÍn bajo la jefatura de la ingeniera forestal Gaby Inga GuillÍn, que acaba de hacer entrega formalmente al Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) un paquete tecnolÍgico denominado MaderAPP, que incluye una aplicaciÍn electrÍnica, un microscopio portÍtil y muestras de algunas especies, para que ser usados en los distintos puestos de control para combatir el trÍfico ilegal de madera y de animales silvestres.
Esta es una excelente noticia para Condorcanqui que en estos momentos lucha contra la deforestaciÍn, la tala ilegal de Írboles (cedro, caoba y otros), propiciada por colonos-sicarios y narcotraficantes que lavan dinero. Desconozco si allÍ existe un puesto de control del SERFOR. Pero frente a la gravedad de los últimos atentados, es de necesidad perentoria que se implemente esta aduana de control, con un personal honesto y preparado, y con los instrumentos tecnolÍgicos de última generaciÍn.
La ingeniera Inga GuillÍn ha informado que hasta ahora en los puestos de control se procede de manera empÍrica: se hace una visualizaciÍn directa del tipo de maderas, se huele la madera, se extrae una pedazo de corteza, incluso sacando astillas para masticarlas y tratar de identificar quÍ especie estÍ siendo transportada en los camiones. Esta es una verificaciÍn muy empÍrica, depende de los sentidos e intuiciÍn de los vigilantes. Y a ese nivel las coimas suelen acechar y ser aceptadas vilmente.
No podemos seguir con este empirismo ramplÍn. La universidad Toribio RodrÍguez de Mendoza deberÍa establecer un convenio de cooperaciÍn con la Universidad Continental, para que sus alumnos y profesores investigadores hagan una pasantÍa allÍ.
Esta aplicaciÍn electrÍnica (APP), en virtud de la inteligencia artificial (Robots), es capaz de hacer un reconocimiento automÍtico y en tiempo real de diferentes especies maderables comerciales. Para su funcionamiento utiliza redes neuronales convolucionales, un algoritmo de ¿deeplearning? diseÍado para trabajar con imÍgenes, me informan algunas fuentes.
Es una especie de resonancia magnÍtica que detecta corteza, pulpa y corazÍn de la madera; y ya no tendrÍan los controladores estar oliendo o masticando a la manera de perros sabuesos. El microscopio portÍtil le ayudarÍ a captar imÍgenes de mejor calidad, sin tener que adivinar.
Ya es tiempo de utilizar la ciencia con conciencia. SÍ y solo asÍ estaremos siguiendo la senda del progreso. Ayudemos a Condorcanqui a estar libre de la depredaciÍn causada por los tunches de carne y hueso. Estamos a tiempo.
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EDITORIAL. Para Reina de la Selva. Lima 3 de agosto de 2022. Luis Alberto Arista Montoya.




