Senamhi alerta por fase extraordinaria de El Niño: lluvias extremas podrían comenzar en diciembre

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El fenómeno climático podría prolongarse hasta febrero de 2027 y generar precipitaciones de hasta 300 milímetros en zonas de la costa norte.

Según su jefa, Grinia Ávalos, este escenario podría extenderse, al menos, hasta febrero de 2027, coincidiendo con la temporada de mayores precipitaciones en el país.

Junior Zagaceta – Perú 21

El fenómeno El Niño está ingresando a una fase extraordinaria y podría desencadenar lluvias intensas y persistentes desde diciembre de 2026, advirtió el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi).

Según su jefa, Grinia Ávalos, este escenario podría extenderse, al menos, hasta febrero de 2027, coincidiendo con la temporada de mayores precipitaciones en el país.

La especialista explicó que el calentamiento excepcional del mar frente a la costa norte peruana favorece la presencia de humedad en la atmósfera, lo que incrementa las condiciones para la ocurrencia de lluvias de gran intensidad. Precisó que un evento extraordinario se caracteriza por anomalías de temperatura marina superiores a los 3,5 grados Celsius y que el actual episodio supera los 4 grados.

Lluvias podrían alcanzar los 300 milímetros

Uno de los principales riesgos está relacionado con el volumen de las precipitaciones que podrían registrarse en el norte del país. Ávalos señaló que, mientras en condiciones habituales los acumulados durante los periodos de mayor lluvia oscilan entre 20 y 30 milímetros, bajo un escenario de El Niño extraordinario podrían alcanzar entre 250 y 300 milímetros.

Para dimensionar esta magnitud, la funcionaria explicó que una precipitación de 300 milímetros equivale aproximadamente a 300 litros de agua por metro cuadrado.

Estas condiciones podrían incrementar el riesgo de inundaciones, desbordes de ríos y activación de quebradas, especialmente en localidades vulnerables. Por ello, la advertencia no se limita al incremento de las temperaturas, sino que pone énfasis en los posibles daños que ocasionarían las lluvias intensas y persistentes.

Costa norte y central entre las zonas de mayor riesgo

De acuerdo con las proyecciones expuestas por la jefa del Senamhi, las condiciones favorecerían precipitaciones superiores a lo normal desde Tumbes y Piura hasta sectores de la costa central.

En Lima, Ávalos mencionó a Chosica y Chaclacayo como zonas que requieren especial atención por la posible activación de quebradas en la vertiente occidental de los Andes. Estas áreas presentan riesgos asociados a las precipitaciones intensas, por lo que resulta importante fortalecer las medidas de prevención ante eventuales emergencias.

En contraste, al otro lado de la cordillera se prevén condiciones más secas que podrían favorecer sequías e incendios forestales en determinadas zonas.

La especialista recordó que los fenómenos El Niño de 1982-1983 y 1997-1998 estuvieron asociados a lluvias intensas y frecuentes. También hizo referencia a los impactos del Niño costero de 2017, como antecedente de los daños que pueden generar las precipitaciones extraordinarias.

Senamhi incorporará radares meteorológicos

Como parte de las acciones para mejorar el monitoreo del fenómeno, Ávalos destacó la incorporación de dos estaciones con radares meteorológicos en Piura e Ica.

Estos equipos permitirán obtener información más detallada sobre el desplazamiento de las nubes, las características de las gotas y la cantidad de agua transportada por los sistemas nubosos. Con ello, se busca mejorar el seguimiento de las precipitaciones y fortalecer los servicios de alerta temprana.

La disponibilidad de información meteorológica más precisa será importante para anticipar posibles emergencias y facilitar la respuesta de las autoridades ante los efectos del evento climático.

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