La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó su profunda preocupación por el allanamiento ejecutado por agentes del Federal Bureau of Investigation (FBI) a la vivienda de una periodista del The Washington Post, en el marco de una investigación por la presunta filtración de información clasificada. La organización hemisférica advirtió que este tipo de acciones pueden sentar precedentes peligrosos para la libertad de prensa y el derecho ciudadano a la información.
Según reportes oficiales, el FBI realizó una orden de registro en la residencia de la periodista Hannah Natanson, corresponsal del Washington Post en Virginia, como parte de una indagación relacionada con la supuesta retención no autorizada de documentos clasificados por un contratista del Pentágono. Durante el operativo se incautaron dispositivos personales y materiales de trabajo del medio, medida que las autoridades justificaron bajo argumentos de seguridad nacional y lucha contra filtraciones.
El presidente de la SIP, Pierre Manigault, sostuvo que involucrar directamente a periodistas en procedimientos de esta naturaleza constituye una acción extrema que puede vulnerar principios esenciales del periodismo, como la protección de las fuentes confidenciales, el secreto profesional y el derecho de la sociedad a estar informada. “Investigar filtraciones no puede derivar en intimidación o criminalización del trabajo periodístico”, advirtió.
En la misma línea, la presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Martha Ramos, recordó que la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos y los estándares interamericanos exigen que cualquier interferencia estatal cumpla estrictamente con los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad, además de incorporar salvaguardas claras que impidan el acceso indiscriminado a información periodística protegida.
Por su parte, Bruce D. Brown, presidente del Comité de Reporteros para la Libertad de Prensa (RCFP), calificó los registros a hogares y dispositivos de periodistas como medidas altamente invasivas, subrayando que existen políticas federales diseñadas para limitar estas acciones a casos verdaderamente extremos. “Se trata de una escalada que pone en riesgo fuentes confidenciales más allá de una sola investigación y daña la información de interés público”, señaló.
La SIP recordó que, en su más reciente informe semestral sobre libertad de prensa en Estados Unidos, documentó un clima creciente de hostilidad hacia los medios, con demandas y ataques retóricos desde instancias del poder durante el segundo mandato del presidente Donald Trump, contexto que —según la organización— ha envalentonado a agencias federales y elevó el riesgo de presiones indebidas sobre el periodismo independiente.
Finalmente, la SIP exhortó a las autoridades estadounidenses a revisar el procedimiento y a garantizar que la investigación no derive en vulneraciones a la libertad de prensa, pilar esencial de toda democracia.




