06/02/17 – 05:29
El año 2013, un joven economista francés publicó un libro que removió a las clases intelectuales del mundo y sobre todo provocó una oleada de críticas de la derecha capitalista mundial, el libro se titulaba; el capital en el siglo XXI? escrito por Thomas Piketty.
En resumen el libro está basado en 15 años de investigación sobre economía histórica, y entre las conclusiones a las que Piketty llega es que la desigualdad entre pobres y ricos se ha incrementado en el tiempo, desde el siglo XVIII hasta hoy no hay evidencia de que el modelo capitalista haya mejorado las condiciones de distribución de riqueza. Otra cosa interesante que el equipo de Piketty encontró es que aquellos países pobres que alcanzaron a los ricos en términos de desarrollo fue debido a la difusión del conocimiento, es decir inversión en conocimiento tecnológico, calificaciones y educación, en otras palabras, el solo vender materias primas y no invertir en generación y difusión de conocimientos no nos llevará a ningún lado más que a seguir siendo un país tercermundista.
Muchos antropólogos y científicos como el reconocido astrofísico británico Stephen Hawking han venido afirmando que la inteligencia artificial, es decir las máquinas, podrían ocasionar una catástrofe para la humanidad. Aunque suene a una película de ciencia ficción estas conclusiones se basan en observaciones hechas sobre todo en países industrializados como Estados Unidos de Norteamérica o Europa, en donde miles de personas han sido desplazadas y despedidas de sus trabajos porque las han reemplazado máquinas más eficientes, baratas y desechables. Esas personas que hoy en día han pasado a engrosar los sectores más pobres de estos países han sido los principales motores para que las propuestas políticas proteccionistas, nacionalistas, xenófobas y racistas puedan ganar espacios políticos tan importantes como la presidencia de los Estados Unidos, la salida de Gran Bretaña de la comunidad Europea o el avance de los movimientos fascistas en Europa.

Cuando los primeros científicos empezaron a alertar sobre el cambio climático en la década de los años 70 y 80 del siglo XX, se dijo que la tierra no podía superar los 2 grados centígrados de su temperatura promedio porque ello significaría una catástrofe de dimensiones desconocidas, a enero del 2017 el planeta tierra ha superado en 1.5 grados centígrados su temperatura promedio, y las proyecciones, al ritmo como vamos, nos dicen que para el año 2050 lo habremos superado en 2 grados ¿Qué significa que superemos en dos grados la temperatura promedio de la tierra?, nadie lo sabe a ciencia cierta, lo que sí se sabe es que nada será igual.
Ahora, si mezclamos cambio climático, extremismos políticos y desastres económicos, tendremos un coctel nada agradable para los líderes del futuro, y cuando hablo de líderes no refiero a los de la clase política, sino al liderazgo ciudadano, ese nuevo liderazgo que tendrá que empezar a reconstruir lo que la tecnología y la irresponsabilidad del siglo XX causaron. Vayamos pensando en la reconstrucción, no queda otra alternativa.
Mirbel Alberto Epiquién Rivera
Biólogo




