ALEGRÍA, ALEGRÍA: ¡SOMOS RAYMILLAQTA!, ¡SOMOS KUELAP!

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23/05/22 – 04:22

Luis Alberto Arista Montoya*
Desde inicios de la dÍcada de los aÍos veinte del silgo pasado la historia sobre la movilizaciÍn demogrÍfica de las multitudes del campo a las ciudades ha sido materia de investigaciÍn sociolÍgica  en el Perú contemporÍneo. FenÍmeno histÍrico  que Jorge Basadre llamÍ la movilizaciÍn a favor de la ¿redenciÍn de las provincias? frente al centralismo limeÍo, que hasta hoy en dÍa  sigue manejando la administraciÍn del ¿Estado empÍrico?  bajo una lÍgica de colonialismo interno.
La obra de Basadre titulada La multitud, la ciudad y el campo en la historia del Perú (publicada en 1929) fue la que sentÍ las bases para el estudio de las movilizaciones demogrÍficas rurales y urbanas (invasiÍn de migrantes a las grandes ciudades costeÍas, como Lima, por ejemplo). Recientemente, gracias al Fondo  Editorial de la Derrama Magisterial, el historiador Manuel Burga acaba de publicar – con ocasiÍn de la celebraciÍn del Bicentenario- una obra sobre el rol de las multitudes populares en el proceso de la Independencia republicana del Perú. Desborde popular y crisis del Estado (publicado en 1986) de JosÍ Matos Mar, es otro libro clave que  ayuda a comprender el fenÍmeno de las multitudes.
Este es el verdadero marco teÍrico y el marco metodolÍgico para comprender tambiÍn las movilizaciones comunitarias de orden festivo y folklÍrico, como es el caso del Raymillaqta amazonense, que ha  logrado instalarse ya en el imaginario popular con el fin de fortalecer la identidad cultural amazonense. 
Tengo la percepciÍn – como hipÍtesis de trabajo – que esta historia de las multitudes, por lo general, son de dos tipos: Por un lado, existen movilizaciones de ira/tristeza porque son  manipuladas polÍtica y econÍmicamente(invasiÍn de minas, terrenos y carreteras, por ejemplo) que a la postre producen tristeza y frustraciÍn en los pueblos, pues terminan  descubriendo haber  sido utilizados; y, por otro lado, estÍn las movilizaciones alegres porque el pueblo se moviliza en forma espontÍnea y solidaria, con bailes y cÍnticos, ejemplo de ello son: la fiesta del Inti Raymi en Cusco, la fiesta de la Candelaria en Puno, el festival de la Primavera en Trujillo, los Carnavales en Cajamarca, Las Payas de Corongo (en Ancash), y, por supuesto, nuestro Raymillaqta: multitudinaria fiesta de los pueblos amazonenses, otra fiel expresiÍn del ¿Perú profundo?. Cada cual con sus respectivos promotores pletÍricos de peruanidad mestiza.
Este fue el marco teÍrico y vivencial que   inspirÍ  a Carlos Burga en 1997 (cuando fue Regidor durante el gobierno municipal de nuestro amigo Nano Rojas) para promover y crear la fiesta del Raymillaqta, cuya historia merece ser estudiada histÍrica y sociolÍgicamente. Por lo que debe mantenerse vigente para alegrarnos y  enriquecer nuestra memoria colectiva republicana. 
Es por eso que nos alegra saber que desde el seno de mÍs de doce comunidades campesinas se haya tomado la decisiÍn- contra todas las trabas y taras burocrÍticas –  de retomar este alegre festival popular a partir  del prÍximo 4 de junio: punto de partida para reflotar el turismo en tiempos de pospandemia y poscaÍda del muro de Kuelap. La ¿autoridades? de Amazonas no pueden poner entre parÍntesis o en cuarentena esta alegre movilizaciÍn popular. Esta manifestaciÍn  no es populista. Es el producto de una autÍntica  democracia popular, alegre y participativa.
Tenemos la esperanza que esta hazaÍa por la libertad y la alegrÍa colectivas coincida con la movilizaciÍn convocada tambiÍn  por la sociedad civil para el 5 de junio que hemos dado en llamar ¿Juntos Abracemos Kuelap?. OjalÍ que asÍ sea. Nuestro querido paisano y entraÍable amigo Carlos Burga tambiÍn gritarÍ: ¿¡Yo soy Kuelap!, y todos juntos:¡Nosotros somos Kuelap!. Abrazaremos a nuestra pÍtrea fortaleza, conservando la debida distancia sanitaria: cantando, danzando y arengando a favor de la restauraciÍn cientÍfica de la ciudadela, bajo la direcciÍn de  expertos, pero con  la participaciÍn de las comunidades aledaÍas, autÍnticas portadoras de la ancestral Cultura Chachapoya.
Compartimos con el gran objetivo de Carlos Burga: Se trata de rescatar, conservar y defender nuestra Identidad Cultural, que se caracteriza por tener una identidad fuerte por proceder de una  aÍeja historia que viene  desde las entraÍas del Antiguo Perú; y, tambiÍn con el fin de  dinamizar la economÍa a travÍs del turismo, cuidando, eso sÍ, nuestro patrimonio cultural histÍrico, el patrimonio cultural inmaterial, el patrimonio natural y, por supuesto, el patrimonio cultural vivo representado por los artesanos, danzantes, músicos, cantores, agricultores,  cocineros y cocineras que bregan diariamente en  tushpas urbanas y rurales(patrimonio culinario y gastronÍmico); que implica ademÍs la promociÍn y defensa de la Agricultura Familiar para que sea sostenible y ecolÍgica y preservar responsablemente el medio ambiente, que es una caracterÍstica esencial de la idiosincrasia del poblador amazonense,  reconocida ahora nacional e internacionalmente.
Pueblo que canta y baila es invencible. ¡Todos somos Raymillaqta! ¡Dancemos alrededor de KuÍlap! Que nos vean y escuchen en el mundo entero ¡Viva Amazonas!.
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EDITORIAL. Para Radio Reina de la Selva. Lima 23 de mayo de 2022: a 13 dÍas del RAYMILLAQTA, y a  14 dÍas de ¿JUNTOS ABRACEMOS KUELAP?¦ Luis Alberto Arista Montoya.
   

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