RETACITOS DE VIDA

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Pastillita para el Alma 25 – 03 – 2026

“Retacitos de Vida, es un programa radial que, vengo propalando, semanalmente en Radio Reina de la Selva de Chachapoyas, mi tierra bendita, como un bálsamo a mis añoranzas, mezcla de breves temas médicos y lectura de alguna Pastillita para el Alma, escrita con la tinta del espíritu, las cuales perduran en el tiempo y mueven los conchitos de momentos de tristeza infinita o de alegrías inolvidables, guardados con candado en el joyel de nuestros corazones.

Sin embargo, cuando la vida te golpea tanto, no solo en tu carne, y como médico o talvez, desde antes de serlo,  sin siquiera darte cuenta, asumiste “compartir” indirectamente, las penas y el dolor de los que sufren y viejo, adolorido y cansado, eres testigo de la miseria humana y en un mismo lugar, contemplas absorto, la diferencia del poderoso señor don Dinero, con dos pacientes del mismo sexo y edad, que DIOS te los muestra, … ¡increíble! … con el mismo diagnóstico terminal,  … la misma gravedad … uno, tendido en una cama mullida, atendido prolijamente, con sueros endovenosos calmantes del dolor, vitaminas, antibióticos y nutrientes, con enfermera personal y un séquito de familiares que le brindan consuelo y comparten sus penas … el otro, … el desafortunado Juan Pablo, abandonando el mismo edificio, flaco como esqueleto andando, con rictus doloroso en  la cara, ojos hundidos, … mal vestido, siguiendo a puras penas, … con marcha insegura, … a la mujer que algún día se “revolcó en su cama” y ahora … indolente y con rostro adusto y palabras duras, … apura que la siga y con palabras acusatorias dice, … “por tu culpa ahora paso vergüenza … pidiendo clemencia a los médicos, para que te atiendan”.

La Medicina, es una ciencia y una responsabilidad invalorable … compromete, … no solo al cerebro, para acumular ingentes cantidades de conocimientos … sino también … al corazón y el alma, donde residen las emociones.

Reconozco, que el último jueves 19, tomé una decisión abrupta, al despedirme y dar fin a mis charlas radiales semanales … era mi forma de protesta, de rabia interior, nacida desde una reacción emocional intensa, producto de vivencias acumuladas que llegaron a mis cuerdas bucales como una tempestad incontrolable … luego, pasado el temporal y volviendo a brillar la Luz de la razón, ante las críticas duras y convincentes de un personaje cercano, muy querido e importante para mí, … además de otras llamadas inquietas por tal determinación, pero, indudablemente, lo que más me ha convencido y arrepentido, fueron las frases de un gran amigo … triunfador … generoso … con hijos, nietos y bisnietos … dueño de varias empresas, sin embargo, … por esa Ley inexorable del destino … ahora se encuentra gravemente enfermo y … con esa voz que no voy a olvidar jamás, me dijo: … “Doctito sigaste con sus Retacitos de Vida … lo escucho todos los jueves y ellos, me dan esperanza para seguir viviendo” … a ti querido amigo … te pido perdón … y para ti, es esta mi Pastillita que brota desde lo más profundo de mi ser, … “Porque me has dado un lapo en la trompa, bien merecido”, pues ¿quién soy yo para renegar? … solo un viejo desagradecido, de más de 90 años que recibió tanto de la vida y me voy a morir deudor, porque ya no me alcanza el tiempo para devolver todas las dádivas regaladas y no merecidas … y … en la calma que sigue a la tormenta, … me has hecho comprender que mi reacción, no fue pensada, sino … una respuesta de mis enzimas neurobiológicas que, … como a cualquier mortal, perturba su tranquilidad, sus sentimientos y razonamiento.

Reacciones, producto de la activación de la amígdala cerebral y no de aquellas que se encuentran en la parte posterior de la boca, sino la que está, dentro del cráneo, donde se procesan las emociones como la ira, el miedo, o en mi caso la frustración ante la impotencia de “ayudar” a pacientes terminales donde los medicamentos ya no sirven.

¡Que impotencia! … rabia … decepción … mirar cómo se van muriendo pacientes … minuto a minuto … día a día … y no poder hacer nada de nada.

Ese depósito permanente … silencioso … de impotencia del médico ante la muerte … algunos, con heridas que nunca cicatrizan … genera “angustia, ira, decepción, resentimiento … que se expresan abruptamente como un grito desesperado, inadecuado, rebelde, imprudente y … tiras al tacho tu rabia contenida, sin importarte los resultados.

Gracias por las llamadas, expresadas con real afecto … gracias a ti por “tu llamada de atención inmediata” (señal que me sigues), enérgica, olvidando mi primogenitura … todas esas frases vertidas, son expresiones que “Retacitos de Vida” … ya no me pertenecen, ahora, son un vínculo entre el sufrimiento y la esperanza.

Gracias por recordarme que “Los Médicos… cuando no podemos curar, quizás calmamos el dolor, pero que siempre podemos y debemos consolar.

A ti, mi querido hermano José David, con humildad, te ofrezco mis disculpas y ojalá me permitas seguir con mi programa, ahora con más humanidad y solidaridad en el sufrimiento de los golpeados por las enfermedades y el dolor.

Jorge REINA Noriega

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jorgereinan@gmail.com

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