EL TRISTE FINAL DE ALGUIEN QUE QUISO SER ALCALDE: ZUTA convoca licitación de s/ 26 millones con las arcas vacías y firmas falsificadas.

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
X
Telegram

Jindley Vargas

CHACHAPOYAS: Han pasado décadas en que las comunidades de Cachuc, Achupas, Illabamba, Saullamur y San Basilio vienen esperando agua potable, para que al final solo vean dilapidarse sus presupuestos en promesas. Este año, el alcalde Percy Zuta elevó la burla a la categoría de arte: les prometió el paraíso hídrico mientras, en las sombras, les robaba la esperanza con los 2 millones destinados a sus obras. Y ahora, para colmo, la convocatoria que presenta como un logro no es más que un montaje para tapar el desfalco y postergar, una vez más, la satisfacción de sus necesidades más básicas.

En 2025, la Municipalidad anunció con bombos y platillos S/ 18,576,886.00 «asegurados» para el proyecto de saneamiento CUI N° 2446367. Pero la realidad presupuestal era otra: solo había 2 millones en la cuenta, y hoy ese dinero desapareció. Sus propios informes internos confiesan el desvío: S/ 695,864.00 volaron a la fracasada PTAP Pucará y S/ 1,304,136.00 a la paralizada obra rural de un contratista amigo. Es malversación pura y dura: desvistieron a cinco comunidades sedientas para financiar obras bajo sospecha.

Si el desvío de fondos públicos es el cuerpo del delito, el expediente es su alma podrida. El año pasado advertimos que el vital Estudio de Suelos era falsificado. ¿Qué hizo el alcalde? Guardar silencio arbitrario. No investigó ni anuló el expediente; simplemente siguió adelante. Convocar una obra de 26 millones sobre un estudio apócrifo no es negligencia, es complicidad criminal con el colapso de la obra.

Este desfalco no sería posible sin la complicidad por silencio de los regidores. Acostumbrados a la comparsa en redes sociales, han sido espectadores complacientes mientras se desangraban las arcas; incluso uno de ellos postuló a una consejería regional. No investigaron ni citaron a nadie; su inacción es omisión dolosa de funciones. Es el mismo Concejo denunciado penalmente en 2023 que hoy, ante la simulación de fondos, se convierte en coautor de la malversación que deja sin agua a cinco comunidades.

La farsa final está programada para este viernes, en la rendición de cuentas que, para variar, realizarán en Taquia. Acorralado por el desfalco y la falsificación, Zuta montará su última puesta en escena: presentará la convocatoria como un «logro histórico» para las comunidades sedientas. Pero la verdad es que es una licitación fantasma. Sus propios técnicos le advirtieron por escrito que convocar sin disponibilidad presupuestal viola el Decreto Legislativo 1440 y constituye «simulación de fondos». Es un acto cínico para la foto, mientras huye dejando un pasivo financiero y legal insostenible.

Para quienes aún dudan, basta recordar el historial recurrente de Percy Zuta. Antes de ser alcalde, la Contraloría ya había recomendado su proceso penal por malversar el presupuesto de estudiantes para comprarse costosas canastas navideñas en la UNTRM (2018-2021). Hoy, la historia se repite con más plata y más víctimas: de alumnos a cinco comunidades sedientas. Es la misma mano, el mismo modus operandi y el mismo cinismo que este viernes nos asegurará que todo está bajo control en su show de despedida.

A Chachapoyas, Levanto y Balsas: no se dejen engañar por tremenda farsa. La convocatoria es un fraude sostenido sobre malversación y falsificación. Zuta no rinde cuentas: rinde su última mentira.

Artículos relacionados: