JULIO COTLER, EL PESIMISTA SONRIENTE

Luis Alberto Arista Montoya*
El Perú es un paÍs enfermo ¿Enfermo de quÍ? ¿De enfermedad, pues?- parece una redundancia, pero no lo es- porque nuestro paÍs va de tumbo en tumbo (pero no necesariamente hacia la tumba)

CRÍTICA AL DIÍLOGO ¿BAMBA?

Luis Alberto Arista Montoya*

Una huaraca con una piedra simbolizan lo primitivo. Una bala, un helicÍptero simbolizan el poder de la tecnologÍa. Cuando estos instrumentos son utilizados por actores sociales enfrentados estamos ante una inminente agudizaciÍn de un conflicto social comunitario que tiende a expandirse mÍs allÍ

ARRECHURA Y ERÓTICA DEL PODER

Luis Alberto Arista Montoya*

¡No! y no. El congresista Yonhy Lescano no es un ¿congresista erÍtico? como reza el titular de un diario de Lima. ¡No! Ese titular es un insulto al hermoso concepto de lo erÍtico, o erotismo.

TURISMO E INCULTURA

Luis Alberto Arista Montoya*
NÍtese querido radioescucha, estimado lector: el tÍtulo del presente artÍculo en vez de empezar en positivo hablando de ¿Turismo y Cultura?, inicia en negativo hablando de ¿Turismo e Incultura?.

DE VUELTA AL BARRIO

Luis Alberto Arista Montoya*
Dedicado a Alex Tejada Zerga
Las lÍneas que siguen, de alguna forma, son continuaciÍn de una amable entrevista que nos hiciera dÍas atrÍs el seÍor Director de esta emisora, enterado de nuestro retorno al paÍs

EL REFERÉDUM Y LA ¿CABAÑA PERÚ?

Luis Alberto Arista Montoya*
Nuestra patria es como una casa, mejor dicho como una vieja y tradicional casona. Supuestamente la morada donde convivimos los peruanos deseando, eso sÍ, vivir en con tranquilidad en el orden. De un tiempo a esta parte esta morada

UN PARLAMENTARIO ILUSTRADO

Luis Alberto Arista Montoya*
Ha muerto un hombre eminentemente acadÍmico. Enteramente polÍtico. Plenamente culto. Supo conjugar estos tres Ímbitos existenciales hasta el último momento de su trayectoria vital. Nos referimos a Enrique Bernales Ballesteros

AMAZONAS: PASO A PASO, PULSO A PULSO

Luis Alberto Arista Montoya*
Para nadie es un secreto que estamos ya de cara al Bicentenario de la Independencia Nacional. A escasos tres aÍos. Pero con quÍ cara llegaremos a celebrar. Indudablemente con cara de vergÍenza, de culpabilidad.