04/03/21 – 04:47
Dedicatoria: A Jorge Reina Noriega, ejemplo de mÍdico probo.
Luis Alberto Arista Montoya*
El comportamiento negativo que tuvieron en el caso Vacunagate, tanto los mÍdicos de la Universidad privada Cayetano Heredia, como los de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, estuvo reÍido contra la Ítica de la ciencia (como disciplina), la Ítica de la investigaciÍn cientÍfica (en tanto trabajo intelectual que busca la verdad), y la Ítica profesional (porque vulnerÍ el juramento hipocrÍtico).
Todo fue por congraciarse con el poder polÍtico de Vizcarra y, al mismo tiempo, por adquirir ¿fama? en los medios, sentirse poderosos, y recibir por lo bajo buena parte de la marmaja de los operadores del laboratorio chino Sinopharm que con sus donaciones-sobornos, desplazÍ a prestigiosos laboratorios, como AstraZeneca, Sputnik y Pfizer. Esta pÍsima actitud fue una actitud seudocientÍfica o acientÍfica, inhumana. Indignante, condenable. Ha mellado la buena imagen de dos universidades peruanas que figuran dentro de las cien universidades top de AmÍrica Latina. A estas les va costar mucho tiempo recuperar su reputaciÍn institucional.
Sin embargo, a la mayorÍa del paÍs no le sorprendiÍ el vacunagate. Según encuesta telefÍnica (aplicada a 1220 entrevistados distribuidos en 24 departamentos), el Instituto de Estudios Peruanos-IEP preguntÍ lo siguiente: Ante lo sucedido con las vacunas, ¿quÍ fue lo que sintiÍ en primer lugar?: A un 46% no le llamÍ la atenciÍn este caso porque consideran que en nuestro paÍs siempre pasan esas cosas y a un 12% porque no confiaban en Vizcarra. Sin embargo, un 35% no lo esperaba, fue una sorpresa. Esto quiere que en el imaginario popular la corrupciÍn se estÍ normalizando, y el peligro estriba en que se ha democratizado en todas las clases sociales, profesiones y oficios, porque en el Perú siempre ha habido, hay y habrÍ grupos privilegiados. Hay traiciÍn de las Ílites tanto como rebeliÍn de las masas (a veces). En realidad no existen Ílites, existen cúpulas de grupos de poder, tal como estamos viendo ahora en vÍsperas de las elecciones polÍticas a realizarse el prÍximo 11 de abril. Por lo que cunde el desÍnimo y la apatÍa de los electores, poniendo en peligro el futuro de la democracia.
Y una gran cúpula del poder, en el caso del Vacunagate, ha terminado cubriendo, encubriendo, encimando y percudiendo el trabajo de algunos investigadores cientÍficos (prestÍndose Ístos voluntariamente a la suciedad prÍctica)
Sean las ciencias aplicadas (que es el caso de las disciplinas mÍdicas), las ciencias bÍsicas (investigaciÍn pura), las ciencias naturales o empÍricas (biologÍa, fÍsica, quÍmica), ciencias tÍcnicas (de las ingenierÍas), ciencias formales (matemÍtica, LÍgica y LÍgica matemÍtica), y sean las Ciencias Sociales (AntropologÍa, Historia, SociologÍa, etc.) son Ímbitos del Saber y del Investigar: cada ciencia tiene su propio campo de investigaciÍn demarcado lÍgicamente, tiene su propia metodologÍa de investigaciÍn (mediante el principio del mÍnimo ensayo/error; principio vulnerado por el epidemiÍlogo GermÍn MÍlaga y su camarilla), y cada ciencia crea su propio lenguaje o discurso especializado.
De manera transversal a estos tres Ímbitos epistemolÍgicos se desarrolla el trabajo del investigador premunido por una formaciÍn Ítica intachable que solo busca encontrar la verdad de los fenÍmenos (como el coronavirus, y la vacuna para combatirlo, en este caso), para descubrir y dar a conocer la verdad cientÍficamente probada, para ponerla al servicio del bien común.
Estos temas son impartidos por los filÍsofos de la ciencia en las Universidades a travÍs de los cursos de TeorÍa de la Ciencia, EpistemologÍa, FilosofÍa de la Ciencia, y MetodologÍa de la InvestigaciÍn. Pero la Ética no se enseÍa, porque no es un Saber. La Ética es una invitaciÍn para asumir un comportamiento virtuoso favorable a una Cultura de Valores. La Ética es un querer.
Los filÍsofos solo enseÍamos el devenir histÍrico de las virtudes y valores Íticas que tiene la humanidad, desde la Ípoca de los griegos, comenzando desde el viejo (pero vigente) AristÍteles, de quien invitÍ a leer, en cierta oportunidad, a mis alumnos de la Universidad Cayetano Heredia su clÍsico libro titulado Moral a NicÍmaco. (NicÍmaco fue el padre de AristÍteles, un ejemplar padre y mÍdico de Atenas). AristÍteles escribiÍ, y cito: ¿El bien es el objeto de todas nuestras aspiraciones. Y el fin supremo del hombre es la Felicidad?. Principio que debe ser practicado por todos los hombres: ¿por el vulgo y las personas ilustradas. Vivir bien, obrar bien, es sinÍnimo de ser dichoso?
En conclusiÍn: La Ética es un Querer, no un Saber. Se es Ítico o no se es Ítico. La gran cuestiÍn Ítica es ¿QuÍ debo hacer?, porque la Ética pertenece al Ímbito del deber ser.
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*EDITORIAL. Para Radio Reina de la Selva. Lima 4 de marzo de 2021. Luis Alberto Arista Montoya.




