FRASES IRÓNICAS DEL MAESTRO RICARDO PALMA

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
X
Telegram


07/10/19 – 03:56

Luis Alberto Arista Montoya

     Un dÍa como ayer 6 de octubre  muriÍ el autor de las Tradiciones Peruanas, don Ricardo Palma Soriano. Pues, habÍa nacido un 7 de febrero de 1833 y muriÍ el 6 de octubre del aÍo 1919. Hoy recordamos los 100 aÍos de su partida: no son cien aÍos de soledad, son cien aÍos de solidaridad: porque sus tradiciones singuen siendo leÍdas e investigadas con interÍs en colegios y universidades.
     Su padre fue don Pedro Palma, oriundo de Cajamarca; y su madre doÍa Dominga Soriano, de raza negra, nacida en CaÍete. Ricardo Palma fue poeta, cronista, dramaturgo y fundador del gÍnero literario conocido como el de las Tradiciones Peruanas: breves discursos que muestran la historia de las mentalidades individuales y colectivas de esas Ípocas, que algunas perduran hasta hoy en dÍa.
     Fue testigo excepcional del fenecimiento de la Ípoca colonial-virreinal, y de la Ípoca transicional de la naciente República Peruana. ViviÍ a caballo entre los siglos XIX y XX.
 Ahora, en vÍsperas de la celebraciÍn del bicentenario, su obra merece ser revisionada a la luz de las modernas Ciencias Sociales.
     Por tal motivo, en homenaje a su trascendencia histÍrica, de nuestro libro prÍximo a publicarse, extraemos algunas frases o adagios a manera de botones de muestra del ejercicio que hizo de su RazÍn IrÍnica como instrumento crÍtico de las costumbres retrÍgradas, de los usos y abusos virreinales, de la corrupciÍn y traiciones  polÍticas, de  las viejas creencias y de las nuevas ideas que empezaban a instalarse en el imaginario de la gente durante la Ípoca fundacional de la República. Fue un historiador crÍtico de las ¿vigencias sociales? de la vida cotidiana de la sociedad peruana que emergÍa a la escena contemporÍnea con problemas y posibilidades de desarrollo pacÍfico.
     He aquÍ, entonces,  un manojo de adagios donde luce su fina y filuda ironÍa:
  
-¿AcertÍ a pasar- escribe Palma en su Tradiciones Peruanas- por casualidad un usurero, de cuyo cuerpo hacÍa tiempo que habÍa emigrado el alma cansada de soportar picardÍas, y la de Judas dijo: ¿AquÍ que no peco?, y se aposentÍ en la humanidad del avaro. Desde entonces se dice que los usureros tienen alma de judas?
 
-¿No faltan malditos de cocer que afirman que los matrimonios del dÍa no son para la mujer mÍs que un cambio de juguete, y por eso anda ello enredado como costura de beata o conciencia de escribano?
 
-¿El buen tutor, resolviÍ no permitir tertulia de mozos en casita y guardar a la niÍa como tesoro en arca de avaro? 
-ExistÍa una ¿maestro rascador de arpa, que era un viejo capaz por lo feo de dar un espanto al mismo miedo? 
-¿Pero fÍate de babalicones, lector mÍo, y apuesto el postre si no te dan un dÍa cualquiera sarna que rascar? 
-¿El hombre es fuego, la mujer, estopa, y como una chispa basta para producir un incendio mayor que el cantado por Homero, viene el demonio de repente y¦ ¡Sopla!?  
-¿ImagÍnese el lector el efecto que producirÍa la esquela en el Ínimo de la apasionada mujer. Durante algún tiempo anduvo su honra en lenguas de las comadres de Lima, que hacÍan de ella mangas y capirotes? 
-¿A la postre, como toda mujer que ha amado frenÍticamente a la criatura, se volviÍ al Creador, lo que en buen romance quiere decir que se tornÍ beata y beata de correa, que es otro Ítem mÍs; beata de las que leÍan el librito publicado por un jesuita con el tÍtulo de Alfalfa espiritual para los borregos de Jesucristo, en el cual se llamaba a la Hostia consagrada pan de perro (pan de pecador) 
-Al capitÍn de arcabuceros don Diego de Arellano ¿sus hechos militares le daban fama en el ejÍrcito, su empleo y distinciÍn  le abrÍan las puertas de las capas mÍs encopetadas; su gallardÍa le captaba el interÍs de las damas, y sus riquezas le aseguraban amigos; porque, antes, como ahora [hogaÍo tambiÍn], averiguada cosa es que nada hay mÍs simpÍtico que el sonido de oro? 
-Un buen dÍa don Diego Arellano cansado de versos difamatorios, armÍ ¿de sendas estacas a dos de sus criados, les mandÍ descargarlas sobre las espaldas del malhadado hijo de Apolo, para escarmiento de poetas vergonzantes y desvergonzados. El pobrete quedÍ como jaco de gitano: con el pellejo curtido y ni un solo hueso sano? -¿El usurero picado por el demonche de la vanidad, desatÍ los cordones de la bolsa, gastando algunos miles de pesos en muebles y farolerÍas que hizo traer de Lima. La fiesta fue de lo mÍs esplÍndido que cabe. Digo bastante con decir¦? 
-¿Es testimonio unÍnime de los que asistieron a los funerales de don Francisco [que habÍa pactado con el diablo] que en la caja mortuoria no habÍa cadÍver, porque el diablo cargÍ hasta con el envoltorio del alma?.
————————————————————————————————————————
*EDITORIAL. Para Radio Reina de la Selva. Lima 6 de octubre del 2019. Luis Alberto Arista Montoya.

Artículos relacionados:

¡A trabajar haraganes!

Señal de Alerta – Herbert Mujica Rojas Confundir tecnología o rapidez con la tradicional y sempiterna capacidad de ocio de los legisladores, es una barbaridad,