16/03/21 – 07:00
Luis Alberto Arista Montoya*
Hoy lunes quince inicia el segundo aÍo escolar en tiempos del Covid19. Nuevamente, ¿cada? casa como aula virtual, lejos del calor del compaÍerismo, de la socializaciÍn en las aulas de las escuelas, sin la imagen del profesor/amigo/democrÍtico (se supone). Nuevamente, mÍs trabajo para los padres de familia.
Los organismos internacionales- que algunos de ellos propagan una mentalidad estandarizada- estÍn indicando a los gobiernos de los Estados la urgencia de ir a clases presenciales. El Ministro de EducaciÍn Ricardo Cuenca (asÍ se llama por si acaso, ¿seÍores? candidatos al parlamento) ha indicado, bajo alguna lÍgica del sentido común, que solo en algunas zonas rurales habrÍn clases presenciales o semipresenciales: pues allÍ hay menos contagios, mÍs aire libre y puro; pero nada de computadoras, tablets, ni celulares, ni TV, solo humildes radios a pilas; ni internet de banda ancha (ni de banda angosta, de ninguna banda). AdemÍs, los estudiantes tienen que trabajar para ayudar a sobrevivir a su familia.
Encima, ningún profesor (activo o jubilado) hasta ahora ha sido vacunado. Creo que esta debe ser una exigencia gremial por parte del SUTEP, sea para el dictado presencial o vital. (Ahora falta que presionen para ser vacunados solo con la vacuna china Sinopharm, por identificaciÍn ideolÍgica, quizÍ)
En forma paralela a la infecciÍn del coronavirus corre la infecciÍn de la desinformaciÍn o de la informaciÍn distorsionada a travÍs de los virus y bacterias de las noticias falsas que se propagan por las redes sociales. ¿CÍmo enfrentarlas, desde la casa o desde las aulas virtuales? ¿QuÍ deben hacer los directores y profesores?
Propuesta
Mediante este Editorial proponemos lo siguiente:
Durante las primeras clases cada profesor deberÍ ¿dialogar? con sus alumnos sobre el origen y la naturaleza del coronavirus; sobre los estragos que viene dejando, que los alumnos cuenten cÍmo estÍn sobrellevando la pandemia en sus hogares. El objetivo es propiciar la adaptaciÍn y la asimilaciÍn del nuevo aprendizaje a travÍs de hechos que se producen en el mundo de la vida, para ser luego explicados con una buena informaciÍn cientÍfica.
La revista Selecciones – que mi generaciÍn escolar tuvo la suerte de leer y consultar-, que se edita desde 1922 se caracteriza por difundir didÍcticamente los avances cientÍficos. En el número correspondiente a enero 2021, indica algunas proposiciones cientÍficamente correctas sobre la COVID-19, útiles para ser aprendidas en casa y en aulas virtuales y presenciales.
Selecciones indica las siguientes proposiciones, con algunas atingencias mÍas. Veamos y leamos:
1.- Los virus son como una especie de zombis: no son organismos vivos, pero son capaces de sobrevivir a costa de otras formas de vida (animales o humanos), siempre han convivido con nosotros.
2.- Existen cerca de 320,000 tipos de virus capaces de infectar mamÍferos.
3.- Solo 219 propician enfermedades en seres a humanos, según la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU
4.- EstÍn hasta en la lluvia: Los virus se incorporan a la atmÍsfera arrasados por pequeÍas partÍculas de tierra y rocÍo marino (o de rÍos y lagos), y regresan al suelo a travÍs de la lluvia, la nieve y las tormentas de arena (cuidado chachapoyanos con las goteras o juntar agua de lluvia, vieja costumbre).
5.- Existe el mito popular según el cual una vez que contraes una enfermedad viral adquieres inmunidad frente a esta. No siempre es asÍ. No todos desarrollan suficientes anticuerpos. Y estos pueden desaparecer al paso del tiempo, de ahÍ la importancia de las vacunas de refuerzo.
6.- A veces cuesta trabajo distinguir entre virus y bacterias. A diferencia de los virus, las bacterias son microorganismos unicelulares que pueden vivir y reproducirse por sÍ solos.
7.- Puedes contagiar a otros aun si no presentas sÍntomas. Pueden propagarse a travÍs de personas asintÍmÍticas (que no manifiestan signos de enfermedad) y presintomÍticas (que aún no muestran sÍntomas). Incluso existen ¿supercontagiadores?, capaces de infectar a millares de individuos sin advertirlo siquiera. Toma precauciones para prevenir la propagaciÍn aunque no te sientas mal.
8.- En ciertos paÍses pueden demandarte por esparcir un virus a sabiendas. (De ahÍ que se explique el renacimiento romÍntico de los besos volados; no beber cerveza de un único vaso; no decir salud cuando el otro estornuda a boca de jarro o cubierto con el brazo, etc.)
9.- El aire frÍo facilita la apariciÍn de las enfermedades. El frÍo intenso reseca las membranas mucosas. El moco cumple una funciÍn protectora para que no ingresen los virus.
10.- Morderse las uÍas es una pÍsima prÍctica. Los dedos se impregnan de gÍrmenes fÍcilmente. Cuando los introduces a la boca, los virus hallan su boleto de entrada a tu cuerpo. CÍrtate las uÍas con frecuencia (de raÍz como decÍa mi padre) e intenta mantener los dedos lejos de la nariz, los ojos y la boca (Ojo con los fumadores)
11.- Desvelarse puede prolongar la recuperaciÍn. Dormir bien por las noches puede elevar la eficacia de ciertas cÍlulas especializadas del sistema inmunitario conocidas como linfocitos (De ahÍ que seden a los pacientes Covid en los hospitales)
12.- La vitamina D podrÍa ser de utilidad para combatir los virus. PodrÍa aportar cierta protecciÍn pues reduce el riesgo de contagiarse o fallecer por COVID-19 o influenza. (Los alimentos que contienen vitamina D son: pescados grasos: como la trucha, la caballa, el jurel, salmÍn y atún; hÍgado vacuno, queso y yema de huevo.
13.- SÍ, debes usar cubrebocas (mascarillas) de tela en público. Aunque no protege completamente de la infecciÍn, si todos lo usaran en espacios públicos, la tasa de infecciones y transmisiÍn comunitaria se reducirÍa de manera drÍstica.
14.- El ¿pie covÍdico? sÍ existe. La Covid-19 puede atacar casi cualquier parte del cuerpo, incluso los dedos de los pies; el sÍntoma es muy similar a los sabaÍones, inflamaciones con aspecto enrojecido que produce comezÍn en los dedos de los pies o manos cuando hace frÍo. (¡Mucho cuidado con los pezuÍentos!)
15.- La pÍrdida de sentido del gusto o del olfato es un signo temprano de alerta. Es otro indicio común de que has contraÍdo la COVID-19. Los jÍvenes son mÍs propensos a experimentarlo, explica el cientÍfico Matthew. G. Heinz.
16.- La COVID-19 puede lesionar el encÍfalo. Muchos pacientes hospitalizados experimentaron sÍntomas neurolÍgicos como jaquecas, mareos, dificultad para concentrarse, accidentes cerebrovasculares y convulsiones. Esto podrÍa ser producto de los procesos inflamatorios, la falta de oxÍgeno, las reacciones autoinmunitarias o los trastornos de la coagulaciÍn provocados por el patÍgeno.
17.- La rabia es la infecciÍn mÍs letal. Casi el 100% de las personas que se infectan de rabia morirÍn. Hasta la fecha, solo 14 personas, en los EE:UU, han sobrevivido tras presentar sÍntomas. Puede prevenirse por completo con una vacuna, si se administra poco despuÍs de la exposiciÍn al agente infeccioso. Se produce, en la mayorÍa de los casos, por la mordedura de un animal infectado (cuidado con los perros y gatos callejeros, con los murciÍlagos). Se debe acudir al mÍdico de inmediato si sufres un ataque de este tipo, por mÍs leve que sea. (Las mascotas deben estar vacunadas contra la rabia)
18.- No pidas antibiÍticos para combatir infecciones virales. Solo matan bacterias. Tampoco los mÍdicos deben recetarlas.
19.- No existe un tratamiento contra la influenza ni otras enfermedades virales. ¿El mejor rÍgimen es la prevenciÍn a travÍs de las vacunas y los cambios de estilo de vida, seÍala la cientÍfica Kathleen Dass. (No hacer caso a los antivacunas, y antimascarillas y anticuarentenas)
20.- El agua y el jabÍn siguen siendo la mejor defensa. La frase ¿lÍvate las manos? se ha convertido prÍcticamente en un mantra en estos dÍas difÍciles. Una gota de jabÍn diluido en agua literalmente rasga la superficie grasosa de los virus. LÍvate las manos durante 20 segundos, como mÍnimo y sÍcalas con una toalla limpia. En baÍos públicos, evita los secadores elÍctricos, pues solo ayudan a dispersar el virus por doquier.
21.- Desinfecta tu casa frecuentemente, pero no utilices toallitas antibacterianas (pues no contribuyen a combatir los virus).
22.- Bebe tÍ verde. Este tÍ infunde vitalidad al sistema inmunitario. Ingerirlo con frecuencia no solo ayuda a vencer los resfriados, sino que ademÍs previene la reapariciÍn de infecciones. Incluso podrÍa reducir el riesgo de pescar enfermedades.
23.- No te atengas a la inmunidad de rebaÍo, aunque muchos hayan contraÍdo el virus o hayan sido ya vacunados. ¿Sin embargo, para que este mecanismo funcione, mÍs del 90 % de la poblaciÍn debe estar vacunada?, seÍala Tish Davidson, periodista mÍdica y autora de varios libros sobre la historia de las inmunizaciones. La inmunidad de rebaÍo no es un medio de protecciÍn.
24.- Y por último. Los virus pueden sobrevivir en numerosos lugares. En los laboratorios de investigaciÍn la COVID-19 se mantuvo activo entre dos y tres dÍas en plÍsticos y metales, y 24 horas en cartÍn y papel, seÍala un estudio publicado en la New England journal of Medicine.
Entre los objetos domÍsticos que pueden alojar virus se encuentras los siguientes: TelÍfonos (residenciales o celulares), rejas de metal, controles remotos, teclados, grifos, manijas de puertas y armarios, sÍbanas, fundas de almohadas y cobertores.
En lugares públicos, asegúrate de desinfectar tus manos despuÍs de tocar lo siguiente: grifos, manijas y pasamanos, teclados en cajeros automÍticos o cualquier otro aparato, bombas de gasolina, pesas en el gimnasio, utensilios en bufÍs y barras de ensaladas
(Fuente: Revista Selecciones: Cosas que hay que saber sobre los virus?, por Charlotte Hilton Andersen; pÍginas 18 a la 33. Enero, MÍxico 2021)
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EDITORIAL. Para Radio Reina de la Selva. Lima 15 de marzo de 2021. Luis Alberto Arista Montoya




