NUESTRO PERÚ, un país bendecido por DIOS, hoy más que nunca en manos del DEMONIO

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Según los últimos resultados, en mi manera muy particular de ver las cosas, pasan a segunda vuelta en las elecciones presidenciales 2026 la diablesa de la derecha y el satanás de la izquierda, y ello merece una sesuda reflexión de quienes añoramos un futuro mejor para nuestra nación, la cual, para nuestro pesar se hace cada vez más inalcanzable, lejano y para los más pesimistas hasta imposible.

Seguramente los seguidores de estos seres malignos lanzarán su grito al cielo por calificar de esa manera a sus líderes ilegítimos, sin embargo, esa es la única manera de demostrar mi disconformidad ante lo que viene sucediendo en nuestro país donde nos estamos jugando el futuro de toda la población y no de un reducido treinta por ciento de fanáticos que se enfrentan cada vez más estúpidamente reduciendo a nuestro país a cenizas producto de su odio infernal.

Ante ello, hace unos años atrás, un político visionario de verdad, de aquellos que hoy en día ya no encontramos ni su rastro dijo lo siguiente: Señores “Traten de que su país no caiga en la intolerancia y la polarización llena de odio” pero nadie lo escuchó, en especial no lo escucharon aquellos peruanos a quienes no les interesa un carajo el entender que la única manera de salir adelante es tratando de encontrar puntos de consenso y luchando por el bien común, dejando de lado intereses personales y sobre todo aquellos odios viscerales que para mal de todos cada día se hacen más irremediables.

LA DIABLESA DE LA DERECHA

Cuando digo la diablesa de la derecha seguramente todos saben a quién me refiero, y es a aquella señora que se empecina en capturar o secuestrar el poder en nuestro país, al cual en mi humilde apreciación ella ha gobernado por décadas, pero desde la sombra del legislativo por medio de su sequito de congresistas malandros. Congreso en el que en algún momento tuvo una mayoría absoluta y que lejos de aprovecharla para sacar adelante al país se dedicó a destruir de manera vengativa por haber perdido las elecciones sin importarle que tras de ello también estaba destruyendo el futuro del Perú y que hoy todos estamos pagando las consecuencias. La más clara demostración de ello, es que nuestro país está calificado en la actualidad como el más desigual de Sudamérica donde unos pocos acumulan la riqueza mientras 13.9 millones de peruanos no acceden de manera regular a una alimentación suficiente y adecuada. Desde luego que la diablesa fiel a su estilo va a sacar cuerpo de esta situación culpando de todos nuestros males a sus opositores.

A respecto, hay una famosa frase que afirma que, “los ojos son el reflejo del alma”, dicha expresión milenaria sugiere que a través de la mirada se revelan nuestras emociones, intenciones y nuestra verdadera esencia interior. En vista de ello, basta solo con percibir la mirada de la señora para darnos cuenta de la maldad y vileza del que está impregnado su corazón, maldad que por cierto no desaparecerá jamás, aunque ella gane las elecciones y de cuyo accionar belicoso seremos testigos muy pronto cuando probablemente ella llegue al poder. De ser así, solo nos quedará repetir las palabras de Jesús en la cruz cuando dijo: Dios mío, ¿por qué me has abandonado? pero al revés y en plural, es decir, Dios mío ¿por qué te hemos abandonado para merecer este tipo de gobernantes?

Por su puesto que la bandera que levantan sus seguidores son las supuestas buenas obras de su fenecido padre. Supuestas “buenas obras” que para los que estamos un poco informados se circunscriben a crímenes de lesa humanidad, autoritarismo, ruptura constitucional, corrupción sistemática, esterilizaciones forzadas, control y persecución institucional y muchas otras perlas.

Si aquello son buenas obras, entonces me ratifico con mayor firmeza que los que defienden este tipo de accionar son defensores del verdadero demonio.

En conclusión, dicha dama nos pide hipócrita y cínicamente que le demos la oportunidad de armar el rompecabezas que hoy tiene casi 35 millones de piezas a las cuales ella misma se ha ensañado en joderles la vida desde hace décadas, peor aún, hay cientos de miles de piezas que han fenecido producto de la criminalidad, del hambre y la pobreza que estos miserables de algún modo han instaurado desde su aparición en la política peruana.

EL SATANÁS DE LA IZQUIERDA

Por otro lado, durante décadas he escuchado los alaridos de quienes decían que la izquierda no ha gobernado a nuestro país culpando de todos nuestros males a la derecha, no obstante, sabemos que Alberto Fujimori, Alejandro Toledo, Ollanta Humala y otros más llegaron a palacio gracias a los votos de la izquierda. Luego de ello y para coronar esta lista de maleantes que la mayoría fueron investigados y condenados por diversos delitos, por fin el año 2021 lo peor de la izquierda se hizo del poder con un margen mínimo de diferencia paradójicamente en contra de lo peor de la derecha.

En contraposición a ello, hace poco, escuché una reseña de quien fuera don Alfonso Barrantes Lingán, y me quedé gratamente sorprendido al saber que alguna vez existió un izquierdista digno de ser respetado y admirado por su humildad, su tolerancia y su capacidad de diálogo con las demás fuerzas políticas, pero sobre todo con las fuerzas de su propio entorno ideológico que conformaban la Izquierda Unida.

A respecto, hace poco también leí una frase que decía: “Intentar unir a las izquierdas es como querer amarrar el agua con sogas” y ello se hace evidente hoy más que nunca cuando para estas elecciones hubo no sé cuántas candidaturas de supuesta izquierda divididas que buscaban claramente intereses personales.

Ahora, cuando digo el Satanás de la izquierda, me imagino que también saben a quién me estoy refiriendo, y es a aquel extremista recalcitrante que ni en sus más angelicales sueños habrá imaginado que pasaría a segunda vuelta y que hoy esté a un paso de ser el futuro presidente del Perú, y yo me pregunto, repregunto y recontra pregunto, ¿qué hemos hecho los peruanos para ser posiblemente gobernados por este tipo de gente capaz de aliarse con un psicópata criminal cono Antauro Humala bajo el único interés de ganar adeptos?

Este señor, que de manera acertada ha sido calificado como el Judas del golpista de juguete, ha engatusado a los ingenuos con el simple hecho de ponerse su sombrero y hoy pregona a los cuatro vientos que su líder, su dios, su rey muy pronto volverá a palacio y le entregará su cetro y corona pues según él lo secuestraron y le arrebataron el poder. De verdad, es risible hasta qué punto puede llegar el cinismo de este sujeto, y lo peor es que muchos le creen; pobre de ellos, y pobre también de nosotros pues de ganar las elecciones lo que se nos vienen son tiempos muy difíciles puesto que los gobiernos del odio solo traen polarización social, degradación institucional, legitimación de la violencia, desinformación y parálisis de la gestión pública.

Dicen que la izquierda defiende al socialismo, pero al parecer, los izquierdistas de hoy aún no han entendido ello en su real dimensión. Se dice también que el hombre primitivo desde que apareció en la tierra fue socialista, y creo que eso era de verdad, pues cuando cazaba una presa, no se la comía solo, sino que dicha presa era el alimento que compartía con toda la tribu. En contraposición a ello, los que se pintan de socialistas hoy en día ni siquiera son capaces de cazar sus presas, sino que mayormente se las roban a otros y se las comen solos o con sus compinches.

Ello es lo que a mi parecer representa este señor, ese extremo endemoniado de la izquierda que desea arrebatar la presa del poder a quien se le ponga al frente con su minúsculo porcentaje de seguidores que, envilecidos por la ambición, el resentimiento y el fanatismo hoy se enseñorean sin antes haber demostrado nada constructivo a nadie.

Parecería cierto cuando creo que el patriotismo que pregona el socialismo es un negocio político que se usa para remover los corazones de la gente más desposeída que padece sufrimiento, para luego usarlo como armas en contra de ellos mismos.

Hace unas semanas escribí un artículo denominado LAS ELECCIONES MÁS ESTÚPIDAS DE NUESTRA HISTORIA, para hacerlo investigué un tanto, y en momentos creí que no era lo más pertinente exponerlo al público, sin embargo, a estas alturas del partido me he dado cuenta con dolor que lo dicho en ese momento lamentablemente tuvo mucho de cierto, y por cierto las elecciones más estúpidas de nuestra historia nos trajeron como consecuencia los resultados más estúpidos que eran previsibles esperar. Estamos nuevamente entre la espada y la pared, entre el odio y la venganza, entre el cáncer el sida, en fin, estamos ante la posibilidad de ser gobernados por la diablesa de la derecha y el satanás de la izquierda, que veamos por donde lo veamos, ambos representan lo peor de la politiquería barata que hoy por hoy ha invadido cual plaga a toda una nación otrora muy culta e inteligente.

Aquí cabe mencionar un pequeño texto metafórico que dice a la letra: “No podemos construir un edificio socialista con albañiles capitalistas, porque estos van a buscar la manera de robarnos los materiales y el presupuesto sin que nos demos cuenta, y para colmo nos van a cobrar intereses. Pero tampoco podemos construir un edificio capitalista con albañiles socialistas, pues estos también nos van a robar los materiales y el presupuesto y encima nos van a denunciar por explotación laboral.

Por su puesto que algunos de los causantes de que se hayan dado las elecciones más estúpidas de nuestra historia son los organismos electorales como son el Jurado Nacional de Elecciones y la Onpe con su accionar vergonzante. Y pensar que tuve la oportunidad de trabajar en ambos como fiscalizador y como coordinador respectivamente, en aquellos inicios de los años 2000. Cómo no recordar cuando en la re reelección del chino dictador nuestra misión era no abandonar el material electoral incluso a costa de nuestra propia vida, pero tuvimos que hacerlo pues cuando esperábamos upacuenta el helicóptero que nos iba a transportar a nuestro destino, al aterrizar éste, nos conminaron a que solamente había espacio para dicho material, y que según versiones, de ahí eran llevados directamente a campamentos militares que estaban a la orden de las mafias del poder político de ese entonces liderados por don Vladi Montesinos y donde se dice que se cambiaban las cédulas y actas en favor de papá diablo que quería perpetuarse en el poder eternamente y cuyo retoño está a punto de gobernar nuestro país.

Hace unos días, viendo en las noticias de cómo los demonios de la política de nuestro país se enfrascan en su guerra sucia, mi madre, que es la persona iletrada más culta que conozco me dijo: Hijo, mira lo que se hacen esos señores, ¿hasta dónde será vamos a llegar? En estos tiempos ya no se respeta a los gobiernos, y culminó diciendo: yo me acuerdo de Velasco, ése si era un buen gobierno. Aquellas palabras de la persona más importante de mi vida me dejaron tan sorprendido que inmediatamente me puse a hurgar en lo que fue el gobierno de Juan Velasco Alvarado, al cual algunos lo califican como militarismo social y encontré que este señor implementó cosas interesantes para su época como la reforma agraria, la nacionalización de recursos, defendió los derechos laborales, la soberanía e integración y la revalorización cultural. Hoy vivimos otros tiempos con total seguridad, pero cómo quisiera que al igual que mi madre algún día en mi vejez que ya está muy cercana, y si es que llego a ella poder decir, aquel gobierno fue bueno, claro que esa es una utopía, pero los seres humanos somos utópicos por naturaleza y jamás debemos perder las esperanzas de soñar en un futuro mejor para todos.

Lo que también deseo expresar con total firmeza es que aparentemente en las circunstancias que estamos viviendo, son los supuestos promotores del terrorismo de estado y el terrorismo subversivo o mejor dicho los demonios de la derecha y de la izquierda quienes nos están ofreciendo liberar del terrorismo urbano que está asesinando a nuestros compatriotas mediante la extorsión y el sicariato. Yo no les creo, más bien pienso que, como ya lo dije en un trabajo anterior, que aparentemente son el terrorismo de estado, el terrorismo subversivo y el terrorismo urbano los que se están aliando para capturar a nuestro país, fruto de ello y tal como están las cosas vamos camino a la peor crisis de nuestra historia, pues llegue quien llegue al gobierno pienso no va durar mucho tiempo, puesto que más de las dos terceras partes de la población detesta a ambas facciones y mientras no surjan verdaderos liderazgos de gente que genere consensos y busque unir antes que dividir seguiremos cada vez más jodidos. Lamentablemente en ese trance los que más sufren son los que menos tienen.

Con toda seguridad sé que por decir lo dicho me ganaré el odio de algunos defensores de lo indefendible, cosa que acepto con hidalguía. Lo que también entiendo es que Dios no habita en el paraíso ni el diablo en el infierno, sino ambos viven en el corazón de cada uno de los seres humanos. De ahí que somos nosotros quienes tomamos la decisión ineludible de inclinarnos al bien o la mal, a Dios o al demonio, y me reafirmo cuando digo que en nuestro país estamos a punto de ser gobernados por la diablesa de la derecha o por el satanás de la izquierda, que en esencia son lo mismo.

Escuché decir a algunas personas que estas últimas elecciones les parecían ilegítimas, y vaya que lo son, pero no porque lo digan algunos candidatos perdedores llorones, sino que son ilegítimas porque han sido hechas con leyes irracionales que permiten por citar un ejemplo, la postulación de gente de dudosa reputación y con un número de candidatos absurdo por donde se lo vea. También cabe mencionar que son ilegitimas ya que creo que ni sumando los votos de los cuatro candidatos que lideran la votación no llegan al 50% de electores.

Queridos amigos, para muchos en el Perú de hoy vivimos en democracia, aquella democracia que a decir de Churchill es la mejor porquería que ha inventado el hombre. Para mí personalmente, eso de que vivimos en democracia es una verdadera falacia. El Perú de hoy es gobernado por un ramillete de seudo sistemas políticos como la plutocracia, la cacocracia, la ineptocracia, la cleptocracia la oclocracia y cuantas cracias más, que etimológicamente solo persiguen la búsqueda del poder usando para ello los procederes más nauseabundos.

Desde luego que de ello hablaremos en otra oportunidad si la diablesa de la derecha y el satanás de la izquierda nos lo permiten. Hasta entonces amigos.

Por ahora les dejo con esta frase:

En el Perú de hoy, la gente vota “en contra de”, ojalá algún día aprendamos a votar “a favor de” y lo ideal sería votar con el cerebro, desde el corazón y por convicción en favor de los más pobres. Ése es mi más grande anhelo.

A respecto del presente escrito, “Si estoy equivocado y ofendo a alguien, pido perdón; sino es así, que la historia me juzgue, o me dé la razón”

Profesor LINO SONDERS ROJAS MORI

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