21/06/22 – 04:23
Luis Alberto Arista Montoya*
Claro. Es innegable. La eliminaciÍn del mundial que ha sufrido nuestra selecciÍn de fútbol en Qatar, ha dolido a casi todos los peruanos. Salvo, quizÍ, a los que no han tenido niÍez futbolera ni patearon alguna vez una pelota (ni siquiera de trapo, o de vejiga de cerdo).
Esa derrota inesperada a herido mÍs nuestro orgullo nacional. Como Perú es un paÍs republicano de ¿oportunidades perdidas? (o ¿abortadas?), siempre estÍ esperando gozar – real o aparentemente – de algún momento de felicidad, de alegrÍa. Somos un paÍs entristecido, acechado por el casi o el mÍs o menos, o el mal menor.
Para superar esa frustraciÍn mucha gente se emborracha, droga, baila y chupa dÍa tras dÍa en calles y plazas, para olvidar las penas ¿dos mÍs y me quito? (nunca se quitan, salvo Agapito que prefiere ir Quito). Pierden el sentido común que les podrÍa otorgar, precisamente, una serena visiÍn de la realidad
Pues, una de las cualidades humanas mÍs escazas que tiene el ser humano es justamente la carencia de Sentido Común. En Perú (ni hablar en la regiÍn Amazonas) es casi pandÍmica. Por ejemplo, despuÍs de la derrota del repechaje (un especie de premio consuelo creado por la FIFA), se ha armado una insensata polÍmica que si deben continuar o no al mando de la selecciÍn Ricardo Gareca y Juan Carlos Oblitas. Los que estÍn a favor de que se vayan – que felizmente no son muchos – son los que nunca tuvieron niÍez futbolera, critican por criticar, especialistas en serruchar el piso.
El Sentido Común nos seÍala que Gareca y Oblitas son una pareja exitosa de profesionales, vienen trabajando seria y responsablemente desde hace cerca de una dÍcada. Ambos han sido excelentes jugadores, cada uno en su respectiva selecciÍn. Ambos han estudiado y son buenos entrenadores. No han llegado a aprender. Porque tienen conocimiento de causa, una visiÍn de paÍs con sentido común, se comprendieron empÍticamente desde el inicio. Es mÍs, ambos, como personas son, Íticamente honestas.
Por lo tanto, nuestro Sentido Común (como hinchas, como peruanos de bien) nos dictamina que ellos deben continuar en el mando y comando deportivo. Claro, ahora para sentar las bases de una autÍntica reforma del futbol peruano, empezando por dar prioridad a las divisiones de menores (Sub-12, Sub-16, Sub-18, como hacen en la Premier Ligue inglesa, por ejemplo).
Antes del frustrado repechaje la revista Somos (Nro. 1852) entrevistÍ a Juan Carlos Oblitas. Rescato de esa entrevista antolÍgica dos de sus ideas centrales que resumen su filosofÍa deportiva:
1.-¿La gente cree- declarÍ Oblitas “ que somos especiales, pero somos comunes y corrientes. Nos podemos equivocar. Una parte del público [una gran parte, dirÍa yo] es muy posesiva con los jugadores? (una declaraciÍn premonitoria, a la luz del fallo de los penales)
2.-¿Lo mÍs difÍcil en la vida es mantener el equilibrio. Y para eso se necesita sentido común. Y el sentido común es lo que mÍs estÍ faltando en este paÍs? (escucha Pedrito, escuchen congresistas, escuchen ministros)
Las acertadas declaraciones de Oblitas me han remitido a releer el ensayo titulado ¿Defensa del sentido Común? (publicado en Londres en 1959), del filÍsofo inglÍs George Edward Moore, quien precisamente sostiene que la ¿visiÍn del mundo del Sentido Común? es completamente verdadera en ciertos aspectos fundamentales de la vida: como en el deporte, la vida familiar, la gobernanza polÍtica o la investigaciÍn cientÍfica, por ejemplo.
A los peruanos nos hace mucha falta tener una visiÍn de paÍs basada en un equilibrado Sentido Común. Para nosotros, pareciera, que el sentido común es el menos común de los sentidos. Nos dejamos llevar, por nuestros prejuicios, nuestros falsos sentimientos, pasiones, ideologÍas pedestres, intereses de grupo (poderes fÍcticos) e intereses subalternos, olvidÍndonos voluntariamente que la gran finalidad de la praxis del Sentido Común es encontrar el Bien Común que, desgraciadamente, tambiÍn es el menos común de los bienes entre peruanos. De ahÍ que el consenso sea una utopÍa.
Esta filosofÍa del sentido común de Oblitas corre en paralelo con la filosofÍa de Gareca que se resume en tres signos cuando en la cancha se dirige a sus pupilos pronunciando dos veces la palabra: ¿¡PensÍ, PensÍ!?, tocÍndose la sien derecha con su dedo Índice. Siempre me hace recordar al principio filosÍfico de RenÍ Descartes que decÍa: ¿Cogito, ergo sum? que traducido significa: ¿Pienso, luego existo?. Si eres incapaz de pensar no existes, o existes a medias.
Estas dos formas de actuar con sentido común y buen pensar constituyen la base de la FilosofÍa Obligareca: que debe ser obligatoria asumirla en todo el Perú por todas las personas, todo el tiempo y en cualquier espacio.
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EDITORIAL. Para Radio Reina de la Selva. Lima 21 de junio de 2022. Luis Alberto Arista Montoya. luisalbertoarista@gmail.com




