05/11/20 – 12:09
Luis Alberto Arista Montoya*
Para nadie es un secreto. Todos sabemos que estamos viviendo una espantosa crisis: una crisis histÍrica; va a ser muy pero muy difÍcil salir de ella. Porque, de una manera u otra, todos la padecemos por igual, aunque, como siempre son los pobres (y los descuidados) las mayores vÍctimas de la guadaÍa del coronavirus.
Sin embargo, la salud pública asociada al miedo del enigma de la COVID-19 a nivel la percepciÍn real o en el imaginario del pueblo peruano, no figura como una urgencia vital y polÍtica (según la encuesta nacional de Ipsos-Perú). ¿Por quÍ? No es que al sufrido peruano le importe poco su salud, su vida. No. Intuye (y confÍa) que con la pronta llegada de la vacuna esta angustia acabarÍ; ademÍs, la vida como ¿realidad radical? es un vector que atraviesa todas las otras urgencias y emergencias que nos asedian cotidianamente.
Esta preocupaciÍn existencial generada por la COVID-19 estÍ en cuarto lugar. Antes de ella las tres urgencias mayores son: la corrupciÍn, la crisis econÍmica (que implica desempleo), y la delincuencia o falta de seguridad. Debajo de ella las otras tres urgencias son: la educaciÍn inadecuada, la pobreza, y el costo de vida (que implica precios altos).
La corrupciÍn daÍa la salud moral de pueblo: siente apatÍa por la democracia, antipatÍa por los polÍticos, funcionarios y empresarios corruptos; el desempleo se estÍ extendiendo como una plaga que deprime psicolÍgicamente a la gente (especialmente a la juventud ninista: que no estudia ni trabaja), y los delincuentes que te matan por un celular (y si no lo tienes tambiÍn te matan por ser ¿misio?).
Encima que el sistema educativo público era bastante precario, vino la pandemia y con ella la imperiosa necesidad de implantar una teleducaciÍn ¿chicha? porque no se contaba con la igualdad digital. Este virus posmoderno ha desnudado nuestra pobreza individual, la pobreza de hogares y la pobreza de instituciones. Todo esto en medio de un alto costo de vida, con una canasta (peor aún una canasta con huecos) que porta unos pocos y caros alimentos para el dÍa a dÍa, surgiendo al anochecer la trÍgica pregunta: ¿Comeremos maÍana?, donde el futuro estÍ obturado a solo lo que va a suceder maÍana, en medio del constante asfixiante asedio del coronavirus.
AsÍ estamos. Y como una plaga tambiÍn de pronto en estas vÍsperas de elecciones polÍticas surgen muchÍsimos que quieren ser presidente, congresistas y, aunque sea congresistas andinos. Aparecen como los salvadores que ofrecen ¿sus servicios a favor del pueblo?. Entonces ofrecerÍn el oro, el moro y el loro con tal de llegar al poder. Sus locas ilusiones les sacan de su humilde cuna o de su cuna burguesa. Lo mismo da: el amor al poder es una adicciÍn: ¿para que se te abran todas las puertas?, como nos decÍa un excongresista.
Y hablando de urgencias reales, en la Ípoca del terrorismo, recordamos un estribillo colectivo en un antiguo mitin: ¿Urgente, Urgente, Urgente, Armando presidente?. Ahora en estos tiempos de pandemia mÍs de 24 personas quiere ser presidente, cientos de cientos desean ser parlamentarios. Para salvarnos de la catÍstrofe histÍrica. ¡Se sienten unos iluminados!
De pronto, como que hubiesen recibido vÍa zum un curso intensivo de urgencias polÍtico-sociales¦ Por eso, humildemente desde esta tribuna, les preguntamos lo siguiente a manera de contribuciÍn para que elaboren sus programas. Solo deseamos colaborar con ustedes porque son ¿buena gente?; no se preocupen, no les costarÍ nada). Veamos:
-¿CÍmo y cuÍndo lucharÍ contra la corrupciÍn? ¿SerÍ Ud. incorruptible o corruptor?
-¿QuÍ harÍ para evitar despidos laborales, para crear mÍs puestos de trabajo? ¿TrabajarÍ Ud. con ahÍnco?
-Sin ofrecer mÍs leyes drÍsticas, sino aplicando las existentes ¿CÍmo lucharÍ contra la delincuencia? ¿QuÍ harÍ a favor de la seguridad ciudadana? ¿CÍmo reformar a nuestra PolicÍa Nacional?
-¿QuÍ y cuÍndo harÍ coordinaciones para que llegue mÍs rÍpido la vacuna contra la COVID-19? ¿CÍmo harÍ para que su distribuciÍn sea democrÍtica? ¿CuÍndo nuestros hospitales serÍn verdaderamente hospitalarios? ¿Le preocupa de la salud mental de la gente durante y pos-pandemia? ¿Hasta cuÍndo los niÍos tendrÍn ojos desorbitados a causa de la anemia y desnutriciÍn? ¿Por quÍ seguimos olvidando a la Agricultura Familiar, proveedora de comedores urbanos y rurales?
-¿Es posible que el curso de Historia del Perú, EducaciÍn CÍvica y El NiÍo y la Salud vuelvan autÍnomamente a la malla curricular de los colegios? ¿QuÍ harÍ para que todos los escolares tengan una Tablet, internet en forma permanente?, ¿Para que todos tengan agua y desagÍe en sus colegios? ¿CÍmo influir para que las nuevas generaciones de maestros tengan una verdadera vocaciÍn profesional?
-Creemos que Ud. no solo debe preocuparse por tener un buen sueldo para salir de la pobreza, sino quÍ harÍ para que las grandes mayorÍas salgan de la pobreza, y una vez que hayan salido ya no retornen a ser pobres o caigan en pobreza extrema? ¿Tiene en su biblioteca el mapa de la pobreza del Perú?
-El costo de vida es cada vez mÍs galopante. ¿FavorecerÍ el control de precios? ¿BuscarÍ dar medida para perseguir a los especuladores? ¿CÍmo reconocer las buenas prÍcticas de venta y consumo? ¿CÍmo construir una Ética del consumo no consumista?
-La violencia de gÍnero y los feminicidios deben ser severamente sancionados. ¿CuÍl es su propuesta, sobre todo a favor de las poblaciones rurales?
-Esta pandemia ha ensanchado la brecha de desigualdad entre ricos y pobres. ¿Los ricos deben pagar impuestos de solidaridad? ¿Los pobres deben pagar impuestos diferenciados, o no pagar?
– El Perú oficial es un paÍs formalmente informal, es decir tolera y patrocina una serie de prÍcticas informales. ¿QuÍ propone Ud. para que el 70% de la economÍa informal se formalice?
-El trÍfico de vehÍculos en ciudades y carreteras producen anualmente grandes accidentes, ademÍs de contaminar el ambiente. ¿QuÍ hacer para poner orden? ¿CÍmo evitar la rudeza mecanizada de los choferes privados y de servicio público? ¿Cree Ud. que el Perú estÍ capacitado para promover el turismo interno hasta que se normalice el turismo internacional? ¿CÍmo y quienes deben preservar nuestro Patrimonio Cultural y Natural? ¿Cree Ud. que una ley del mecenazgo harÍ posible para que las empresas privadas ayuden al Estado a conservar y restaurar nuestros sitios arqueolÍgicos? ¿QuÍ hacer para que la gastronomÍa regional no se torne, por un sentido comercial y mal consumo, en gastromanÍa?
Bueno, creo que nos hemos extendido con nuestras preguntas benefactoras. Por hoy basta. En prÍximos artÍculos seguiremos contribuyendo para ayudar a los electores a no seguir cometiendo errores. Porque en polÍtica (como en el amor) errar no es humano.
_____
*EDITORIAL. Para Reina de la Selva. Lima 5 de noviembre de 2021. Luis Alberto Arista Montoya.




