DE PRIMARIAS A ULTIMARIAS: Las Elecciones Internas de los Partidos

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Rudecindo Vega Carreazo

La definición de los candidatos presidenciales en la internas de los partidos y alianzas es deprimente más que alentador. Advierte el nítido alejamiento de los partidos, políticos, líderes y candidatos del sentido común nacional. El alboroto político electoral reciente muestra que las primarias de los partidos para elegir sus candidatos parecen ser las “ultimarías” de su existencia como partidos y anuncian resultados como últimos en la votación. Lo ocurrido las 2 últimas semanas es muestra trágica, dramática y cómica, sí, todo junto, de nuestra terrible realidad nacional: solo 2 primarias con votación de militantes (APRA y Renovación Popular), los demás mediante Asamblea de Delegados. Las primarias apristas con 15 listas, la de Renovación Popular con candidato único, una Asamblea de Delegados, avalada por la ONPE, acabada de ser anulada por fraudulenta por el JNE, otra pequeña Asamblea acaba de definir ganador mediante sorteo por moneda. El futuro del Perú se refleja ahí: política y partidos recontra partidos, mesianismo sin competencia, organismos electorales nacionales incapaces de organizar elecciones en asambleas de 24 o 73 delegados y arriesgando nuestro porvenir nacional al albur e incertidumbre de una moneda. Cómico, trágico, dramático nuestro inmediato porvenir.

Las primarias del APRA, el histórico partido de Haya de la Torre, recientemente reinscrito luego de haber perdido su inscripción electoral, esfuerzo digno de reconocer, sorprende por la enorme fragmentación interna, válida pero inaudita; 15 listas de candidatos en un partido acostumbrado a pocos liderazgos, notables y fuertes. Los resultados fueron más sorprendentes aún, destacan más los derrotados que el triunfador; entre ellos se encuentran líderes, dirigentes nacionales, autoproclamados voceros partidarios e importantes ex funcionarios gubernamentales apristas; entre otros, fueron derrotados los premier Jorge del Castillo acompañado de Mauricio Mülder y Javier Velásquez Quesquén acompañado de la hija de Alan García, el ex ministro Garrido Lecca acompañado de Omar Quezada. El ganador, Enrique Valderrama, de 39 años, logró 3,779 de 16,291 votantes de  43,672 militantes habilitados. Tan partido el histórico partido, con una carga muy pesada y liderazgos poco conocidos quizás este anunciando sus últimas primarias históricas en la política peruana. 

Las “primarias” de Renovación Popular, tuvo un solo candidato, su líder, el auto designado Porky, no fue una elección fue una “unción”. No es sorpresa ganar, sin competir con nadie y siendo candidato único; lo llamativo e ilustrativo es obtener 10,058 votos de los 39,147 militantes hábiles para votar, a pesar de su adelantada, costosa y tremenda campaña a nivel nacional. Puerky, como lo llaman otros, no convenció ni a sus militantes que vayan a votar por su única candidatura, el 75% de los militantes de su partido no fue a votar por él. Así envuelvan de triunfo su proclamación, sabe a derrota electoral nacional anticipada, ha sido una “extremaunción”. Las primarias de Renovación Popular, con candidato único, no son primarias, anuncian al país, que el conservadurismo mercantilista no ha pegado ni pega en el Perú; que lo contratado en las encuestas, que lo ponen primero con 9%, es su tope, va estancado, el único movimiento posible en campaña real es el declive. Las primarias porkistas serán sus ultimarías en su sueño presidencial.

El caso de los partidos y alianzas electorales que decidieron realizar “primarias” mediante Asamblea de Delegados, clara deformación, del concepto un militante un voto (primarias cerradas) o elecciones con militantes y no militantes (primarias abiertas), es una práctica normalizada en la política peruana. Esta vez legalizada y ridiculizada como primaria. Existen 18 partidos alianzas que no alcanzan ni siquiera a un delegado por departamento, menos un delegado por circunscripción electoral, legal sí, vergonzoso también: Hemos tenido remedo “primarias” con 3 electores hábiles en Fuerza y Libertad, 6 en Fe en el Perú y la alianza Unidad Nacional, 7 en Libertad Popular y Sí creo, 8 en Ciudadanos por el Perú e Integridad Democrática; otro grupo son Demócrata Verde con 11, Demócrata Unido y Perú Moderno con 13, Un camino Diferente con 14 Avanza País y el PPP con 16. El grupo que con 20 o más son Ahora Nación, PTE y Primero a la Gente con 20, Cooperación Popular con 24, FREPAP y Partido Federal con 25, APP y Progresemos con 26. 

Luego están los partidos cuyos delegados alcanzan el número de circunscripciones electorales pero no necesariamente representan a todos ellos. Así tenemos a Somos Perú y País para Todos con 27 delegados, Salvemos al Perú con 28; el Partido Morado con 30 y Obras con 37. Luego Podemos y Perú Acción con 50, Perú Libre y Buen Gobierno con 52, la alianza Venceremos con 56. Juntos por el Perú, el PRIN y Frente Esperanza con 60. Acción Popular con 73, Primero Perú con 97 y Fuerza Popular con 104. El fujimorismo, la maquinaria partidaria más grande de los últimos tiempos, una vez más, aclamó, vía delegados, a su única candidata Keiko para otra derrota más. Construir partidos y promover democracia es optimizar la realización de primarias cerradas obligatorias, un militante un voto; abiertas de manera opcional y desaparecer esta ridiculización de las prebendas autoritarias y centralistas de las elecciones indirectas vía delegados.

Lo ocurrido en Acción Popular, el histórico partido fundado por Fernando Belaunde es síntoma de nuestra crisis política, acaba de ser excluido de la campaña electoral por fraude, suplantación, en la lista de delegados para definir sus candidatos a las elecciones de abril; en consecuencia, no participará con candidatos presidencial, congresales y parlamento andino. Y, por mandato de la ley electoral, aprobada por sus “niños”, por no participar, perderá su inscripción. Las primarias por delegados, una burla de elecciones internas partidarias, fueron las ultimarias para Acción Popular, lo mataron, extinguieron, a antes de participar. 

Otro caso de nuestra dislocada real política es la definición del candidato presidencial en

Salvemos al Perú, luego de una pública disputa dirigencial, presionados por las decisiones del JNE, para participar en las elecciones, acordaron realizar una Asamblea de Delegados, organizada por la ONPE, hubo empate entre los 2 primeros, con 8 delegados cada uno; la definición no fue una nueva votación, lo adecuado y sensato con tan pocos participantes; no, se realizó mediante “una moneda al aire”, cara o sello, anunciando el azar de su destino. Hay aún denuncias de irregularidades en la mencionada Asamblea de Delegados presentadas al JNE. Las primarias por delegados, que no son primarias, en este caso, además de anunciar unas ultimarias como partido quizás anuncien los últimos lugares en la elección.

Mientras se consolida, claramente, el #PorEstosNo, partidos y candidatos por los que no votar; no se vislumbra aún, un #PorEstosSí motivador; sin querer queriendo, quizás, el outsider deseado, más que esperado, sea, pensando en el Perú, el #PorNadie.

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