Ya se intervino Ancón, Surco y San Juan de Lurigancho.
Por Roberto Sánchez R.
El presidente de la República, José Jerí Oré, encabezó la madrugada de este miércoles una jornada de supervisión militar en el marco del estado de emergencia decretado para Lima y Callao.
Desde el Fuerte Hoyos Rubio, en el Rímac, el mandatario se reunió con el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, David Ojeda Parra, quien dio inicio oficial a las operaciones conjuntas de seguridad en la capital.
Acompañado por el ministro del Interior, Vicente Tiburcio Orbezo, y el ministro de Defensa, César Díaz Peche, el presidente Jerí coordinó el despliegue de las unidades del Ejército, la Marina de Guerra y la Fuerza Aérea hacia distritos estratégicos como Ancón, Villa El Salvador, San Borja, Surco y San Isidro.
El objetivo del operativo es recuperar el control territorial y reducir los índices delictivos mediante patrullajes mixtos y presencia disuasiva en las zonas de mayor incidencia criminal.
En paralelo, el jefe de Estado sostuvo una reunión con el alcalde de Lima Metropolitana, Renzo Reggiardo, y con altos mandos policiales y militares para definir las acciones tácticas inmediatas.
“El Estado no puede ceder espacio al delito. Nuestras Fuerzas Armadas y la Policía están trabajando de manera unificada para devolver la seguridad a la población”, expresó Jerí durante su intervención en el centro de operaciones del Mininter.
El mandatario también abordó un patrullero para supervisar personalmente los puntos de control en distritos del norte de Lima, como Carabayllo, Comas, Los Olivos y San Martín de Porres.
Más tarde, visitó el Comando Avanzado de San Juan de Lurigancho, donde verificó el funcionamiento de la estrategia de intervención territorial y conversó con los efectivos que participan en los operativos de campo.
Durante la jornada, Jerí inspeccionó las requisas en el penal de Lurigancho y anunció la implementación de medidas adicionales para reforzar la seguridad penitenciaria.
José Jerí plantea ofensiva nacional contra la delincuencia
“No vamos a permitir que los penales sigan siendo centros de coordinación del crimen. Las fuerzas del orden permanecerán activas mientras dure el Estado de Emergencia”, afirmó.
El despliegue conjunto marca el inicio de una ofensiva nacional contra la delincuencia, con énfasis en el trabajo coordinado entre las Fuerzas Armadas, la Policía y las autoridades locales para restablecer el orden en la capital.




